Al ser abordado sobre los indicadores, el jefe de Estado explicó que la prueba se aplica a estudiantes de 15 años que arrastran privaciones históricas. En ese sentido, recordó que hasta hace dos años la mayoría de los niños en edad escolar no contaban con desayuno ni almuerzo diario, factor que afectó de forma directa su desarrollo cognitivo.
Frente a este escenario, Peña defendió la “apuesta sin precedentes” que ejecuta su administración para revertir el rezago en el aprendizaje, destacando la articulación de pilares fundamentales como la implementación del programa Hambre Cero como base para garantizar la capacidad de aprendizaje en el aula.
Además de la recuperación de colegios emblemáticos en Asunción y la edificación de centros de referencia educativa en los 17 departamentos, así como la distribución masiva de libros de lectura y la mejora en las condiciones salariales del magisterio nacional.
“Nunca antes en la historia del Paraguay se han entregado tantos materiales de lectura y eso va a llevar su tiempo. Esto requiere un compromiso con la familia, porque el proceso de aprendizaje también ocurre dentro de la casa”, enfatizó el mandatario.
El jefe de Estado concluyó que la combinación de alimentación, mejor infraestructura y material pedagógico sentará las bases para reportar resultados altamente favorables en las evaluaciones de las próximas décadas.
TE PUEDE INTERESAR: Pruebas PISA revelan retroceso global en comprensión lectora


