En medio de la huelga general convocada por los gremios de blanco, el Gobierno adelantó los principales ejes del proyecto de Presupuesto General de la Nación (PGN) 2027 enfocados en el área sanitaria.
Luego de reunirse con el presidente Santiago Peña, el jefe de Gabinete, Javier Giménez, junto al ministro de Economía, Óscar Lovera, y la ministra de Salud, María Teresa Barán, expusieron ayer lunes en Mburuvicha Róga la hoja de ruta con la que buscan destrabar el conflicto combinando mayor inversión presupuestaria con reformas estructurales.
El ministro de Economía precisó que el Ministerio de Salud contará con USD 760 millones exclusivamente para la adquisición de medicamentos e insumos en 2027, lo que representa un incremento de USD 260 millones respecto al ejercicio anterior.
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Asimismo, destacó que el Instituto Nacional del Cáncer (Incan) elevará su presupuesto de USD 110 millones a USD 195 millones.
“El 62% del crecimiento del presupuesto a nivel del Poder Ejecutivo va destinado al Ministerio de Salud. Estos USD 760 millones son para insumos nuevos; el tratamiento de las deudas históricas con proveedores se gestionará de forma diferenciada”, puntualizó Lovera.
Desprecarización y respuesta a los reclamos gremiales
Respecto a las exigencias laborales de los manifestantes, las autoridades confirmaron avances concretos en tres de los cuatro puntos reclamados.
Entre las medidas anunciadas se destaca la desprecarización laboral de 2.390 médicos, quienes pasarán de la condición de contratados a nombrados dentro de un paquete general de 11.100 nombramientos previstos para el personal de blanco.
Además, el Ejecutivo dio luz verde al pago por labores en días feriados e instó a profundizar la universalización de la carga horaria a 12 horas.
Sin embargo, respecto al pedido de un incremento salarial lineal de G. 3 millones por vínculo, la postura del Gobierno se mantuvo inflexible.
El jefe de Gabinete remarcó que cualquier ajuste remunerativo deberá canalizarse a través de la Ley de Carrera Sanitaria y bajo criterios estrictos de desempeño.
“No estamos de acuerdo con aceptar un sistema que se aleje de la meritocracia. Si vamos a incursionar en aumentos salariales, debe ser en base a la antigüedad, la especialización y las evaluaciones de cada profesional”, aseveró Giménez.
Con estos anuncios, el Ejecutivo busca equilibrar la responsabilidad fiscal con la atención a las demandas históricas de la salud pública, supeditando las mejoras salariales definitivas a la instalación formal de la carrera médica.
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Lovera y Barán explican el costo del reclamo médico
El ministro de Economía, Óscar Lovera, y la ministra de Salud, María Teresa Barán, ampliaron detalles sobre la situación presupuestaria y las negociaciones con los gremios médicos.
Uno de los principales puntos es el pedido de G. 3 millones adicionales por vínculo. Según las autoridades, aplicarlo representaría unos USD 128 millones adicionales al año, destinados al pago de salarios.
El impacto se explica por los vínculos: Salud cuenta con unos 12.226 médicos y alrededor de 24.000 vínculos. El 34% tiene uno, el 32% dos y otro 34% tres vínculos dentro del sistema.
Ante el reclamo de un aumento uniforme, el Gobierno plantea fortalecer el escalafón para los médicos nombrados e incorporar el componente académico.
Barán explicó que un médico con un vínculo de 12 horas parte de G. 5,4 millones y puede llegar a unos G. 7,4 millones con más de 20 años de antigüedad.
Sobre la desprecarización, la ministra precisó que los 2.390 médicos que serán nombrados quedaron en la lista de elegibles del concurso.
Con ellos, los médicos nombrados pasarían de unos 3.100 a cerca de 6.000 antes de fin de año. Para 2027 se analiza incorporar a más de 1.500 médicos que cumplirían cuatro años como contratados.
Lovera también relacionó el reclamo con el escenario fiscal: mencionó un déficit estimado en 3,9% para el 2027, equivalente a unos USD 2.600 millones.
Barán sostuvo que las puertas del ministerio permanecieron abiertas al diálogo y se refirió a las 61 renuncias de médicos mencionadas durante la huelga.

