En cumplimiento del mandato constitucional, el contralor general de la República, Camilo Benítez, presentó ayer lunes ante las autoridades del Congreso Nacional el informe y dictamen sobre los estados financieros del Ministerio de Economía y Finanzas y la liquidación del Presupuesto General de la Nación (PGN) correspondiente al ejercicio 2025.
Durante la presentación, Benítez destacó el trabajo técnico del equipo auditor, al concretar más de 2.000 actividades de control y superar las 40 auditorías financieras, de cumplimiento y de desempeño.
Sin embargo, expresó su preocupación como ciudadano ante la falta de avances en la gestión de las entidades públicas.
“A pesar de que el incremento de denuncias penales e indicios de hechos punibles representa un éxito estadístico e institucional, como paraguayo no puedo dejar de sentir tristeza por encontrar este desorden administrativo que se reitera año a año”, manifestó el titular del órgano controlador.
Uno de los puntos centrales del reporte revela que disminuyó el porcentaje de instituciones estatales que lograron aprobar sus planes de mejoramiento administrativo.
Ante este escenario, la Contraloría anunció que fortalecerá las auditorías de desempeño, herramienta orientada a medir no solo la legalidad y el aspecto contable del gasto, sino también el impacto real de las políticas públicas en la sociedad.
Aunque el dictamen abarca la administración general del Estado, las verificaciones más severas se concentraron en el descalabro financiero de entidades dependientes del Ejecutivo, resaltando anomalías en la trazabilidad de insumos, gestión de inmuebles, balances contables y deficiencias en el control del pago a beneficiarios.
Por otro lado, expuso una severa radiografía sobre la gestión de la previsional. Benítez no dudó en catalogar al Instituto de Previsión Social (IPS) como la entidad con mayor desorden administrativo del país, advirtiendo que las irregularidades impactan de forma directa en los asegurados.
Uno de los datos más alarmantes revelados por el órgano de control es la existencia de una deuda flotante superior a G. 1 billón que la institución arrastra año a año.
Según el contralor, esta pesada carga compromete los recursos actuales, impidiendo la compra oportuna de insumos y medicamentos al destinarse el presupuesto a cubrir compromisos de ejercicios anteriores. “Es el informe más emblemático de la historia de la Contraloría sobre la previsional”, sentenció.
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