El presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre, llevó ayer al presidente de la República, Santiago Peña, los reclamos expuestos por el Sindicato Nacional de Médicos (Sinamed) y planteó la necesidad de encontrar un punto de equilibrio entre las reivindicaciones del sector y las posibilidades presupuestarias del Estado.
La reunión en Mburuvicha Róga se produjo luego de que la Mesa Directiva de Diputados, junto con los líderes de las diferentes bancadas, recibiera a representantes de Sinamed. Tras escuchar los puntos que, según el gremio, desencadenaron la medida de fuerza, los legisladores acordaron asumir un papel de mediadores para acercar las posiciones.
Latorre señaló que Peña manifestó conocer la situación y mostró “predisposición y apertura para el diálogo”.
“El diálogo y el trabajo coordinado son claves para hacer avanzar al país”, expresó el presidente Santiago Peña. El mandatario también sostuvo que el fortalecimiento continuo del sistema de salud constituye una prioridad de su gestión.
Latorre explicó que la Cámara pretende acompañar el proceso hasta encontrar una alternativa que permita atender las reivindicaciones laborales y, al mismo tiempo, recuperar la capacidad plena de los servicios de salud.
El titular de Diputados sostuvo que los representantes de Sinamed tienen un mandato surgido de su asamblea y que, por ello, deben defender esa posición ante las autoridades. Sin embargo, indicó que el gremio también manifestó estar dispuesto a escuchar una eventual contrapropuesta del Ejecutivo.
“Ellos traen una posición asamblearia que es la que tienen que defender. Pero, por supuesto, manifestaron con claridad que están esperando una contrapropuesta por parte del Poder Ejecutivo”, explicó.
La negociación se encuentra así en una etapa inicial, con las partes exponiendo sus posiciones y analizando mecanismos que eventualmente permitan avanzar hacia un acuerdo.
Dignificación laboral y servicios
Para Latorre, la salida debe contemplar dos aspectos centrales: la mejora de las condiciones laborales de los trabajadores de la salud y la recuperación de la atención en los servicios públicos.
Sostuvo que los médicos deben sentir que el Estado valora su trabajo y les brinda las mejores condiciones posibles para desempeñarlo.
Paralelamente, señaló que la medida de fuerza debe poder encaminarse hacia una solución que permita que el Ministerio de Salud vuelva a prestar sus servicios “en su máximo potencial”.
“El desafío es que puedan encontrarse las partes en un punto que, por un lado, le resulte satisfactorio al gremio médico y, por otro lado, pueda ser cumplido en términos presupuestarios por el Poder Ejecutivo”, afirmó.
PGN, una vía aún abierta
Consultado sobre la posibilidad de incorporar recursos para responder a las demandas médicas dentro del Presupuesto General de la Nación, Latorre explicó que el tratamiento del PGN atraviesa diferentes etapas y que todavía no existe una definición concreta.
Indicó que una eventual salida acordada podría plasmarse dentro del proceso presupuestario y mencionó como una de las posibilidades una adenda del Poder Ejecutivo.
“Toda las posibilidades están sobre la mesa”, manifestó al ser consultado sobre eventuales alternativas para alcanzar un acuerdo.
Tampoco quiso establecer un plazo para el levantamiento de la medida de fuerza. Explicó que el proceso de diálogo recién comienza y que no corresponde anticipar una fecha mientras las posiciones continúan siendo analizadas.


