Con el lema “Gratitud y respeto, un lazo de 90 años”, se inauguró oficialmente el acto central de conmemoración de la inmigración japonesa al Paraguay en el Centro de Convenciones de la Conmebol, en Luque.
La ceremonia contó con la presencia del presidente de la República, Santiago Peña, la primera dama, Leticia Ocampos, y sus altezas imperiales, el príncipe heredero Akishino y la princesa heredera Kiko.
Durante la apertura, Peña expresó que la visita de los príncipes al país constituye un gesto de altísimo valor simbólico y un elocuente testimonio de los sólidos lazos de amistad, respeto y cooperación que unen al Paraguay y al Japón, más allá de toda distancia geográfica.
“Hoy, la colectividad Nikkei, estimada en alrededor de 10.000 personas, representa un ejemplo vivo de integración exitosa y de aporte generoso al desarrollo nacional.
Su contribución a la agricultura, a la educación, a la cultura, a la vida comunitaria constituye un legado que enriquece nuestra identidad multicultural y nos fortalece como sociedad”, resaltó Peña.
En ese contexto, las autoridades de la colectividad expresaron un especial agradecimiento a Santiago Peña, por haber extendido personalmente la invitación a la familia imperial durante su reciente viaje oficial a Japón con motivo de la Expo Osaka, gesto que hizo posible la visita diplomática.
“Este aniversario nos invita a recordar a aquellos pioneros que con valentía y esperanza llegaron a esta tierra para forjar un futuro mejor.
Trajeron consigo valores como la perseverancia, la honestidad, el respeto y el amor por la educación, que hoy las segundas y terceras generaciones heredamos con orgullo”, destacaron.
Homenaje a los pioneros y fortalecimiento de lazos diplomáticos
La jornada conmemorativa incluyó una serie de actividades protocolares y homenajes a la memoria comunitaria. Previo al acto central, se realizó una ceremonia en memoria de los difuntos y se entregaron distinciones a personas destacadas de la comunidad nipona-paraguaya, con especial énfasis en los adultos mayores.
Asimismo, se resaltó el significado histórico de recibir por segunda vez en el país al príncipe heredero Akishino, reafirmando los vínculos de amistad y la cooperación entre ambas naciones.
Los organizadores valoraron el trabajo de los colaboradores que hicieron posible el encuentro y proyectaron las bases para los futuros festejos del centenario de la llegada de las primeras familias japonesas al suelo guaraní.


