Con el firme propósito de estrechar lazos bilaterales y celebrar los 90 años de la colectividad nipona en el país, los príncipes herederos de Japón, Akishino y Kiko, llegaron a suelo paraguayo. A su arribo en el Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi, la comitiva imperial fue recibida con honores por autoridades nacionales, encabezadas por el canciller nacional, Rubén Ramírez Lezcano.
La visita reafirma la sólida relación de cooperación y fraternidad que une al Gobierno del Paraguay con el Imperio del Japón a casi un siglo del arribo de los primeros colonos a tierras guaraníes.
El punto central de la agenda institucional de las autoridades niponas tendrá lugar hoy a las 11:30 en el Palacio de Gobierno, donde mantendrán una reunión oficial con el presidente de la República, Santiago Peña. El encuentro buscará afianzar la cooperación bilateral y ratificar los lazos históricos de amistad entre ambas naciones.
“Siento que es un país muy cercano para mí, pese a que Paraguay se encuentra al otro lado del planeta. Espero apreciar el desarrollo experimentado en estas dos décadas”, expresó el príncipe Akishino, recordando su última visita al territorio nacional hace 20 años.
Intensa agenda institucional, tributos y cooperación
Como antesala a la audiencia con el presidente de la República, sus altezas imperiales desarrollarán una serie de actividades protocolares y de vinculación en la capital.
La agenda inicial contempló una visita de honor al Panteón Nacional de los Héroes, así como encuentros estratégicos con empresarios japoneses y miembros de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA).
Para hoy a las 15:30, tras el encuentro con Peña, se prevé la ceremonia de embanderamiento de la nueva draga DRM 5 “Paraguay”. La embarcación, donada por el Gobierno de Japón a través de la JICA, arribó a Pilar para potenciar la infraestructura fluvial del país.
La agenda contempla además recorridos y conversaciones con los inmigrantes japoneses y sus descendientes, un aspecto destacado por la princesa Kiko, quien expresó su entusiasmo por conocer de cerca el país y el impacto cultural nipón en la sociedad paraguaya.
Las actividades de la realeza japonesa en suelo paraguayo se concentran en estrechar los lazos históricos de amistad entre ambas naciones y rendir homenaje al aporte de los primeros inmigrantes y sus descendientes (nikkei) en el desarrollo productivo y social del país.

