Paraguay aparece entre los países más seguros de Sudamérica para los viajeros, según la reciente clasificación del Departamento de Estado de Estados Unidos, que ubicó al país en el Nivel 1 de su sistema de advertencias de viaje, la categoría que recomienda tomar precauciones normales.
La posición fue difundida esta semana y coloca a Paraguay en el puesto 2 del listado regional, detrás de Argentina.
La clasificación se conoció mientras en el país persiste el debate sobre la respuesta del Estado frente al crimen organizado y los últimos hechos de violencia.
En ese contexto, el diputado Aguilera destacó las inversiones ejecutadas durante los tres años de gestión del presidente Santiago Peña y consideró que el fortalecimiento de la seguridad constituye uno de los logros más visibles de la administración.
El legislador defendió la política de seguridad del Gobierno y sostuvo que la evaluación no debe centrarse únicamente en la figura del ministro del Interior, Enrique Riera, sino en la continuidad de una estrategia estatal que incluya inversión, equipamiento y especialización de las fuerzas.
El reconocimiento de Estados Unidos representa una valoración de Paraguay como destino seguro para visitar.
Más de USD 90 millones en seguridad
En el marco del tercer año de gestión de Santiago Peña, el diputado resaltó las inversiones en seguridad como uno de los resultados más visibles de la administración.
“Este Gobierno está haciendo inversiones como nunca antes en la historia se hizo en seguridad”, afirmó.
Según los datos mencionados por el legislador, durante los últimos tres años se invirtieron más de USD 90 millones en el área. Entre las adquisiciones destacó más de 500 patrulleras y más de 700 motocicletas para fortalecer la capacidad operativa de la Policía Nacional.
También mencionó la incorporación de equipamientos para las Fuerzas Armadas, luego de un período de varias décadas con inversiones limitadas en ese sector. Entre las compras citó aeronaves Tucano destinadas a tareas vinculadas con el combate al narcotráfico, además de vehículos y armamento.
El diputado incluyó estas adquisiciones dentro del balance que realiza sobre el tercer año de Gobierno y sostuvo que el fortalecimiento de las instituciones encargadas de la seguridad debe mantenerse como una política permanente.
A esto agregó la incorporación de más de 5.000 policías por año. Sin embargo, reconoció que el aumento del personal todavía no resulta suficiente frente a las dimensiones del desafío que enfrenta el país.
“Obviamente no es suficiente. Hay que seguir invirtiendo, obviamente hay que seguir especializando a nuestras fuerzas de seguridad”, sostuvo.
El legislador también puso el foco en la dimensión transnacional del crimen organizado. Señaló que Paraguay no puede analizar sus problemas de seguridad de manera aislada, debido a la presencia de estructuras criminales que operan en distintos países de la región.
En particular, mencionó la proximidad con Brasil y la presencia del Primer Comando de la Capital (PCC), además de otras organizaciones criminales de gran estructura. “Es una cuestión transnacional. El crimen organizado no solamente afecta al Paraguay, sino que afecta a todo el mundo”, señaló.
Desde esa perspectiva, sostuvo que la respuesta requiere fuerzas de seguridad con mayor preparación, equipamiento y capacidad operativa para enfrentar organizaciones que cuentan con recursos y redes que superan las fronteras nacionales.
El diputado consideró que la incorporación de nuevos equipos y personal constituye parte de esa respuesta, pero remarcó que el proceso debe continuar.


