La propuesta plantea que, cuando el progenitor incumple de manera reiterada con la asistencia alimentaria y se encuentra registrado oficialmente como moroso, no sea necesaria su firma ni autorización para que el menor viaje al extranjero acompañado por el padre o la madre que ejerce su cuidado.
Valiente sostuvo que la iniciativa busca evitar que el incumplimiento de una obligación alimentaria se convierta también en un impedimento para la movilidad del niño o adolescente.
Con la aprobación del Senado, el proyecto pasa ahora a la Cámara de Diputados, donde deberá continuar su trámite constitucional. Los diputados podrán aprobar el texto, modificarlo o rechazarlo.
La iniciativa fue planteada bajo el argumento de priorizar el interés superior del niño y reducir las dificultades que enfrentan los progenitores responsables cuando necesitan gestionar permisos de viaje ante la ausencia o falta de colaboración del progenitor registrado en el Redam.


