Al respecto, la parlamentaria enfatizó que el rol democrático exige ser pragmático con los procesos institucionales de cada nucleación política.
“Uno no tiene por qué meterse en la interna de otro partido ni ser juzgado por quiénes se definen en ella. No soy liberal, pero tengo que respetar que esas personas fueron electas por sus afiliados y aprender a convivir en las diferencias”, argumentó Ortega.
Además, señaló la existencia de un doble rasero por parte de la opinión pública a la hora de medir las actuaciones del bloque opositor en comparación con el partido de gobierno.
“Muchas veces se espera que en la oposición respondamos por conductas ajenas. Finalmente, uno responde siempre por su propia conducta. En el partido de gobierno, cuando ocurrió lo de Hernán Rivas, nadie más que él fue juzgado por su actuación individual”, contrastó.
Para concluir, Ortega destacó que la consolidación de estos frentes unitarios representa un avance político fundamental tanto para la capital como para varios municipios del interior del país.
Según la diputada, el éxito de estos procesos de concertación radica en establecer acuerdos de gestión claros y garantizar el respeto a la institucionalidad interna de cada sector involucrado.


