El vicepresidente de la República, Pedro Alliana, salió al paso de la controversia surgida dentro del oficialismo por el tratamiento del proyecto de ley que autoriza un préstamo de USD 75 millones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) destinado a financiar obras viales en el interior del país.
El dirigente colorado afirmó que las diferencias entre legisladores deben resolverse mediante el diálogo y el respeto, evitando que los desacuerdos políticos terminen afectando iniciativas impulsadas por el Poder Ejecutivo para beneficiar a la ciudadanía.
Las declaraciones fueron realizadas luego de la disputa entre el senador Silvio “Beto” Ovelar y diputados colorados por la postergación del tratamiento del proyecto en la Cámara Baja. La sesión fue levantada por falta de cuórum, situación que generó cuestionamientos del legislador hacia sus correligionarios.
Alliana confirmó que ya mantuvo conversaciones con Ovelar y también con los diputados.
El vicepresidente lamentó que el debate haya escalado al plano personal y sostuvo que las diferencias deben mantenerse dentro de un marco institucional.
“Siempre he sido una persona respetuosa y cordial. No me gusta cuando la gente entra con agravios e insultos, especialmente a compañeros del mismo movimiento”, expresó.
Asimismo, anunció que conversaría con el senador Ovelar para solicitarle que disminuya el tono de sus críticas hacia los diputados, al considerar que ese tipo de expresiones solo profundizan las diferencias dentro del oficialismo.
Durante sus declaraciones, Alliana descartó que exista una intención política de los diputados de frenar un proyecto impulsado por el Ejecutivo. Recordó que durante diez años integró la Cámara de Diputados y sostuvo que conoce el trabajo de los legisladores nacionales.
Ningún diputado “en su sano juicio” buscaría impedir una iniciativa que beneficiará directamente a los departamentos que representa, dijo Alliana.
Señaló que la función de los parlamentarios consiste precisamente en gestionar obras y recursos para sus comunidades, por lo que consideró que la controversia respondió más a una falta de información que a un desacuerdo de fondo.
Explicó además que el crédito internacional comenzó a gestionarse entre finales de 2023 y 2024, ya recibió media sanción del Senado y actualmente aguarda su tratamiento en Diputados. Advirtió que cualquier modificación obligaría a remitir nuevamente el documento al organismo financiador para una nueva aprobación, lo que retrasaría durante varios meses el inicio de las obras previstas.
El vicepresidente reconoció que existen otras necesidades viales en distintos departamentos, incluido Ñeembucú, pero planteó que esos pedidos pueden canalizarse mediante nuevos proyectos de financiamiento sin alterar el préstamo actualmente en estudio.
Conversaciones permitieron destrabar la iniciativa
Alliana aseguró que el diálogo con los diputados permitió acercar posiciones y afirmó que el proyecto se encuentra “prácticamente destrabado”, luego de que los legisladores le transmitieran su preocupación por la forma en que fueron cuestionados públicamente, aunque manifestaron su disposición de avanzar con el tratamiento de la propuesta.
El vicepresidente insistió en que las diferencias políticas no deben impedir la ejecución de obras largamente esperadas por la población y reiteró su pedido de mantener el respeto entre los distintos sectores del oficialismo para evitar que las disputas internas terminen afectando proyectos de interés nacional.
Las declaraciones del vicepresidente se produjeron después de que Silvio Ovelar manifestara públicamente que confiaba en la capacidad política de Alliana para resolver el conflicto.


