El presidente del Congreso Nacional, Basilio “Bachi” Núñez, instó este martes a Petróleos Paraguayos (Petropar) a mantener los precios de los combustibles “lo más bajo posible” y a fortalecer su papel como regulador del mercado, luego de los incrementos aplicados por los emblemas privados desde el lunes 3 de agosto.
El legislador también anunció que impulsará una mesa de trabajo desde el Congreso para evaluar medidas que ayuden a reducir el impacto económico sobre la ciudadanía.
Las declaraciones se producen después de que varias distribuidoras ajustaran sus precios entre G. 500 y G. 800 por litro, en un contexto marcado por el incremento de las cotizaciones internacionales del petróleo debido al recrudecimiento de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente.
A través de sus redes sociales, Núñez sostuvo que espera que el mercado actúe con la misma rapidez para reducir los precios cuando desaparezcan los factores que impulsan las subas.
“Como presidente del Congreso de la Nación, espero que, con el mismo ímpetu con el que suben los combustibles por tensiones geopolíticas y otros factores, bajen de forma inmediata cuando desaparezcan esos motivos”, expresó.
Pide que Petropar fortalezca su rol regulador
El titular del Senado afirmó que la empresa estatal debe utilizar su posición en el mercado para contribuir a contener los precios y proteger a los consumidores.
“Insto a Petropar a mantener los precios lo más bajo posible y a ejercer con firmeza su rol de regulador en beneficio del ciudadano”, manifestó.
Además, cuestionó que la disminución de la cotización del dólar no tenga un efecto inmediato sobre los precios de los combustibles ni de otros bienes de consumo.
Según indicó, esa situación también repercute en los productos de la canasta básica, cuyos precios, a su criterio, no reflejan las variaciones favorables del tipo de cambio.
Núñez sostuvo que el aumento de los combustibles repercute directamente en el bolsillo de los ciudadanos y puede generar una cadena de incrementos en distintos sectores de la economía.
En ese sentido, pidió evitar aumentos injustificados en la provisión de alimentos y otros productos de primera necesidad, al considerar que el alza de los carburantes suele trasladarse rápidamente a los costos de transporte y comercialización.
“Esperamos que no se aviven con una cascada de aumentos los sectores involucrados en la provisión de la canasta familiar y otros productos de primera necesidad. El dólar sigue bajando, pero eso nunca se traduce en una reducción de precios para el ciudadano”, señaló.
“El combustible subió bastante y golpea el bolsillo del ciudadano. Las autoridades debemos estar alertas; fuimos electos por el pueblo y debemos ser su voz. Vamos a armar una mesa de trabajo desde el Congreso para ver si todo esto puede ir regulándose y qué podemos hacer para ayudar”, concluyó.

