Tras la debacle electoral sufrida en los últimos comicios generales bajo el liderazgo de Efraín Alegre, el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) ha iniciado una fase de reorganización indispensable. Conduciendo una nueva etapa en el Directorio, el presidente del partido, Alcides Riveros, encabeza un proceso orientado a sanear las arcas partidarias, aplacar las pugnas internas y agrupar nuevamente a sectores que se encontraban marginados de la conducción republicana.
La estrategia institucional apunta a consolidar la estructura del liberalismo antes de ingresar al mercado de alianzas. De cara a los compromisos municipales y las elecciones generales del 2028, el PLRA busca actuar con solvencia orgánica, delimitando los liderazgos regionales y fijando reglas claras para las futuras negociaciones de la oposición.
Convocatoria a referentes y saneamiento institucional
Con un perfil orientado al diálogo y una impronta que genera mayor previsibilidad en las bases, la actual conducción ha logrado reactivar el interés de la dirigencia tradicional. En ese contexto, se ha impulsado el acercamiento a figuras históricas y disidentes como el exmandatario Federico Franco, Carlos Mateo Balmelli, el senador Eduardo Nakayama e incluso dirigentes cercanos al veterano referente Domingo Laíno.
El consenso interno coincide en que el PLRA debe estabilizar sus finanzas, democratizar sus procesos de toma de decisión y reafirmar su peso como el “hermano mayor” del arco opositor. A diferencia de períodos anteriores, donde las candidaturas presidenciales se percibían monopolizadas de antemano, el escenario actual muestra a un partido decidido a no regalar su implantación territorial en eventuales concertaciones.
Actualmente, dentro de la arena partidaria se perfilan al menos tres potenciales figuras con aspiraciones al 2028, Ricardo Estigarribia –actual gobernador del departamento Central–, Celeste Amarilla y Eduardo Nakayama, senadores nacionales.
Defensa de la institucionalidad frente a pactos de cúpula
En reiteradas intervenciones públicas, Alcides Riveros ha remarcado la urgencia de que la agrupación recupere su rol como eje articulador de la oposición. Por ello, el titular del Directorio marcó una postura firme cuando el exintendente de Ciudad del Este Miguel Prieto planteó públicamente su precandidatura presidencial sugiriendo a un liberal para la Vicepresidencia y mostrando su preferencia por el legislador Salyn Buzarquis.
Ante estas declaraciones, Riveros exigió respeto hacia la trayectoria del liberalismo y aclaró que las alianzas electorales no se definen en reuniones particulares ni en pactos de cúpula. En ese sentido, recordó que la historia de la nucleación exige que cualquier plataforma o acuerdo político sea debatido, consensuado y formalmente ratificado por la Convención Nacional del partido.


