El diputado colorado Rodrigo Gamarra endureció sus cuestionamientos contra legisladores de la oposición y aseguró que parte de ese sector político convirtió al Congreso en un escenario de confrontación permanente, dejando de lado la presentación de propuestas y la construcción de consensos.
El parlamentario sostuvo que esa conducta demuestra una falta de preparación para ejercer responsabilidades de gobierno y acusó a varios referentes opositores de mantener un doble discurso frente a denuncias que los involucran.
Durante una entrevista concedida a La Tribu 650 AM, Gamarra afirmó que los principales referentes opositores concentran su actividad política en la confrontación pública y en obtener repercusión mediática, en lugar de impulsar iniciativas legislativas orientadas a resolver problemas del país.
El legislador sostuvo que, en materias como economía, educación u otras áreas de interés nacional, resulta difícil encontrar proyectos relevantes impulsados por quienes integran la oposición. A su criterio, la estrategia consiste en generar enfrentamientos dentro del Congreso para obtener visibilidad.
Según explicó, el trabajo parlamentario exige negociar y construir acuerdos entre diferentes sectores políticos para que las iniciativas prosperen. Señaló que ningún legislador puede imponer por sí solo una agenda y que la búsqueda de consensos constituye una condición indispensable para aprobar proyectos de impacto.
Habla de “doble moral”
Afirmó que la oposición históricamente actuó como un sector que juzga con severidad a sus adversarios, pero que, cuando las denuncias alcanzan a sus propios integrantes, las reacciones son distintas.
En ese sentido, habló de una supuesta “impunidad mediática y política” para determinados dirigentes que, según dijo, no reciben el mismo nivel de cuestionamiento por no pertenecer al Partido Colorado.
Hizo referencia al senador Líder Amarilla, recordando que fue mencionado durante un juicio por narcotráfico y que posteriormente aparecieron archivos extraídos de un teléfono celular vinculados a su nombre.
El diputado también cuestionó a la senadora Yolanda Paredes, al señalar que reconoció públicamente haber vendido una vivienda que no le pertenecía sin recibir sanciones políticas. Además, mencionó a la senadora Celeste Amarilla por un caso de presunto nepotismo relacionado con la incorporación de un sobrino a la función pública. Finalmente, el diputado consideró que el Congreso debería analizar con mayor firmeza las conductas que, a su criterio, exceden los límites del debate parlamentario.

