En conferencia de prensa, el canciller nacional Rubén Ramírez Lezcano sentó ayer jueves la postura oficial del Gobierno paraguayo ante los recientes dichos del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, sobre la Guerra de la Triple Alianza (1864-1870). En ese contexto, el canciller defendió la prudencia estratégica implementada por el presidente de la República, Santiago Peña, ante las críticas vertidas por diversos sectores que cuestionaron la supuesta tardanza en la respuesta oficial del Estado.
“La diplomacia tiene sus tiempos y sus formas. La templanza del presidente ha sido fundamental en la administración de este asunto. Compartimos la sensibilidad de nuestra ciudadanía en un aspecto donde se aborda nuestra dignidad y un hecho de nuestra historia tan triste y difícil”, remarcó Ramírez Lezcano.
El ministro de Relaciones Exteriores reveló que mantuvo una reunión presencial en Lima con su par brasileño, Mauro Vieira, lo que derivó en una comunicación telefónica directa entre Santiago Peña y Lula da Silva.
Asimismo, anunció que para hoy a las 12:00, junto con el vicepresidente de la República en ejercicio de la Presidencia, Pedro Alliana, hará entrega oficial del documento de protesta al representante diplomático del Brasil en Asunción. Aunque no adelantó los términos exactos del texto, dejó entrever que el documento recoge el sentimiento de rechazo del pueblo y del Estado paraguayo.
Consultado sobre si el escrito incluirá la exigencia de restituir los trofeos de guerra robados, como el Cañón Cristiano y los archivos históricos, el canciller señaló que los detalles del reclamo se darán a conocer tras la audiencia formal con el embajador.
Al ser requerido sobre el impacto de esta polémica en la agenda bilateral con el socio del Mercosur, el jefe de la diplomacia paraguaya descartó una ruptura en las relaciones comerciales o estratégicas con el país vecino.
“Tenemos un diálogo permanente y franco con el Brasil. Es un aliado estratégico de nuestro país más allá de este lamentable hecho. Tenemos una agenda activa e intereses compartidos en comercio, inversiones, integración física y seguridad”, aseveró.
En cuanto a las versiones sobre supuestas discrepancias internas por el comunicado emitido previamente por el vicepresidente Pedro Alliana, el canciller desmintió cualquier grieta en el Poder Ejecutivo. Confirmó que la postura fijada por Alliana expresa el sentir unánime del Gobierno.

