Las diferencias expuestas en los últimos días dentro de Honor Colorado no constituyen una fractura del movimiento, sino un reacomodo propio de un año electoral.
El senador Silvio “Beto” Ovelar atribuyó los desencuentros al posicionamiento de sectores con miras a las elecciones municipales y a futuras candidaturas nacionales. Señaló que trasladar esa disputa al plano institucional puede afectar la gestión.
A su criterio, el escenario responde a la dinámica electoral y no a una puja por el liderazgo del oficialismo. “En política el que se picha pierde”, afirmó.
Indicó que la competencia entre dirigentes forma parte del proceso político, pero pierde sentido cuando impacta en proyectos para la ciudadanía o instala señales de división dentro del partido.
La carrera electoral cambia el escenario interno
Ovelar consideró legítimo el impulso de candidaturas por parte de diputados y gobernadores. En ese marco, mencionó proyecciones en torno a Raúl Latorre por diputados y a César Sosa en representación de los gobernadores.
Cada sector, según su análisis, busca posicionamiento en un escenario de definiciones electorales en curso, con movimientos internos que responden a estrategias propias.
El problema aparece cuando esa competencia se traslada al funcionamiento institucional. La puja por espacios puede derivar en el freno de iniciativas del Ejecutivo y en un impacto sobre la imagen del Gobierno.
Remarcó que el calendario electoral condiciona la dinámica interna y obliga a ordenar prioridades. La gestión, en ese contexto, debe mantenerse como eje central del oficialismo.
“Estamos en vísperas de unas elecciones municipales. ¿Cuál tendría que ser nuestro objetivo? Teñir de rojo el territorio nacional”, expresó.
Obras públicas en el centro de las diferencias
El senador rechazó que la falta de quórum en la Cámara de Diputados responda a una fractura interna. Los proyectos en debate como el del préstamo para la ejecución de obras viales, forman parte de una agenda de infraestructura impulsada por el Poder Ejecutivo.
Las obras alcanzan a seis departamentos y una parte relevante corresponde a Caaguazú, vinculada a gestiones territoriales y a demandas locales de larga data.
También advirtió que la demora en proyectos estratégicos puede generar costos políticos en un contexto de alta exposición electoral.
Llamado a bajar la tensión
Ovelar habló de una “borrachera del poder” tras los últimos resultados electorales. Señaló una sobredimensión del peso político de algunos dirigentes y el avance de los egos sobre la racionalidad.
Calificó como un “error estratégico” la ausencia de dirigentes en un acto convocado por el presidente de la ANR, Horacio Cartes. A su criterio, estas señales alimentan especulaciones en un momento que requiere cohesión y orden interno.


