El presidente de la República, Santiago Peña, y su homólogo de Ecuador, Daniel Noboa, suscribieron una declaración conjunta acompañada de diversos instrumentos bilaterales y memorandos de entendimiento. El histórico paquete de acuerdos busca blindar la seguridad de ambas naciones, fortalecer la defensa y combatir de manera coordinada a la delincuencia organizada transnacional.
El acto tuvo lugar ayer miércoles en el Palacio de Carondelet, en Quito, donde ambas delegaciones oficiales mantuvieron intensas reuniones de trabajo que abarcaron ejes como la ciberseguridad, la cooperación técnico-militar, el orden público y el fortalecimiento de los mecanismos de extradición y cooperación judicial.
Los convenios suscritos establecen una hoja de ruta común para enfrentar las amenazas de la criminalidad organizada en la región. Además de las materias de defensa y seguridad ciudadana, los documentos abarcan iniciativas orientadas a la movilidad humana, la integración comercial y el empoderamiento y protección de las mujeres.
La firma de estos acuerdos se da en un momento clave para la región, donde tanto Ecuador como Paraguay enfrentan el avance de estructuras criminales multinacionales ligadas al narcotráfico, el lavado de dinero y el tráfico de armas. La convergencia entre Quito y Asunción busca cerrar el paso a estas bandas transnacionales mediante el intercambio de inteligencia en tiempo real, el fortalecimiento de la ciberseguridad y la agilización de los trámites de extradición para evitar la impunidad en las fronteras continentales.
Tras el recibimiento oficial en la sede gubernamental ecuatoriana, el mandatario paraguayo, quien viajó acompañado por la primera dama Leticia Ocampos, destacó el alcance histórico de la cumbre bilateral.
“Paraguay y Ecuador mantienen lazos fraternos de amistad de mucho tiempo y desde un poco menos de tres años que tuvimos la oportunidad de conocernos personalmente, hemos venido trabajando entre nuestros gobiernos”, expresó Peña al tiempo de enfatizar que esta visita oficial refuerza el compromiso de trabajar en una agenda bilateral que sea beneficiosa para ambas naciones.
Peña remarcó que al crimen organizado se lo combate con “instituciones organizadas y una fuerte alianza” entre ambos países. “Agradezco la hospitalidad y el trato que nos han dado, no solo como naciones amigas, sino para trabajar de manera coordinada en los grandes desafíos que enfrentamos”, expuso el mandatario paraguayo.
Por su parte, el presidente Daniel Noboa enfatizó que este encuentro refleja la solidez de una relación bilateral que supera los 145 años. “Hoy esta nueva generación de mandatarios tiene la responsabilidad de trabajar en conjunto. Si en el pasado algunas naciones se unían para afectar a nuestros pueblos, hoy tenemos la responsabilidad de ponernos al día con el desarrollo del mundo”, aseveró el jefe de Estado ecuatoriano.
Asimismo, el mandatario advirtió que Latinoamérica tiene la responsabilidad de unirse para ganar competitividad frente a otros bloques globales. “Si no hacemos esto, no vamos a poder darle a nuestros pueblos el progreso, la seguridad, la dignidad, la paz y la justicia que tanto necesitan”, sentenció Noboa.


