A su criterio, la escena reflejó que el exmandatario Mario Abdo Benítez comprendió que mantener una postura de distanciamiento con el Partido Colorado ya no le resulta conveniente en el escenario interno de la Asociación Nacional Republicana (ANR).
El legislador sostuvo que Abdo, como afiliado al partido, entendió que “alejarse del partido y hacerse el indiferente del voto partidario no le conviene”.
En ese sentido, afirmó que el saludo tuvo un valor simbólico, pero aclaró que no debe interpretarse como una superación de las diferencias políticas entre ambos dirigentes.
“No significa amor, no significa entendimiento ni coincidencia”, expresó al remarcar que el gesto no implica una alianza política.
Para reforzar su interpretación, Ovelar señaló que, si el exmandatario hubiera querido evitar el contacto con Peña, habría tenido oportunidades para hacerlo. Recordó que el acto reunió a numerosos invitados y que Abdo pudo retirarse sin cruzarse con el jefe de Estado.
Sin embargo, consideró que decidió aprovechar ese momento porque el mensaje político que transmitía era más importante que el saludo en sí.
En contraste, el senador cuestionó la reacción del exministro Arnoldo Wiens frente a ese episodio. Calificó sus declaraciones como “desafortunadas”, “muy poco inteligentes” y una “torpeza”, al sostener que evidencian una estrategia equivocada dentro de Fuerza Republicana.
Incluso afirmó que sus expresiones reflejan “pichadura” por los resultados obtenidos en las últimas internas partidarias y que terminan debilitando cualquier posibilidad de reposicionamiento político dentro del coloradismo.


