A la firme postura sentada por el vicepresidente y actual presidente en ejercicio, Pedro Alliana, se sumó la aprobación formal de la Declaración N.º 1836 por parte de la Cámara de Diputados.
A través del documento legislativo, la Cámara de Diputados manifestó su repudio oficial a los dichos de Lula da Silva, argumentando que sus afirmaciones «distorsionan y minimizan» el impacto devastador del conflicto bélico de 1864-1870.
Los parlamentarios subrayaron que el discurso del mandatario brasileño desconoce las trágicas consecuencias demográficas, económicas, territoriales e institucionales que sufrió el Paraguay, reafirmando el compromiso de la Cámara con la preservación de la memoria histórica nacional.
Asimismo, mediante la declaración se exhortó formalmente al presidente Santiago Peña y a la Cancillería Nacional a entablar gestiones diplomáticas para la repatriación del Cañón Cristiano y otros trofeos de guerra exhibidos en Brasil, calificando la restitución como un «acto de justicia histórica» necesario para el respeto mutuo entre ambas naciones.
Alliana: “Esto no fue una guerra, fue un genocidio”
La resolución parlamentaria va en línea directa con los pronunciamientos del presidente en ejercicio, Pedro Alliana, quien ratificó que el Estado paraguayo no podía guardar silencio ni callar ante lo que consideró una falta de respeto al sentimiento patriótico.
«No fueron muy oportunas las declaraciones del presidente de Brasil. Tocar eso es tocar lo más profundo de nuestros sentimientos. Esto no fue una guerra, fue un genocidio: tres países se unieron para masacrar a una nación próspera y despojarla de 160.000 kilómetros cuadrados», aseveró Alliana este miércoles en declaraciones a la 970 AM.
El mandatario en ejercicio reforzó el pedido formulado por la Cámara Baja señalando que Brasil no debería exhibir reliquias patrias como motivos de orgullo:
«No creo que para Brasil sea motivo de orgullo tener exhibido como trofeo de guerra nada más y nada menos que el Cañón Cristiano, forjado con las campanas de nuestras iglesias. Reclamamos gestos reales y lo que es justo», sentenció.


