La carrera hacia las elecciones presidenciales del 2028 comenzó a exponer las primeras diferencias dentro de la oposición. La aspiración del líder de Yo Creo, Miguel Prieto, de encabezar una eventual chapa presidencial provocó una fuerte reacción del presidente del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), Alcides Riveros, quien rechazó que dirigentes ajenos a la agrupación intenten condicionar las decisiones del principal partido opositor.
Riveros calificó como una “falta de respeto” que se minimice el peso político del PLRA y, al mismo tiempo, se sostenga que resulta indispensable para construir una alternativa electoral. También cuestionó que el debate sobre las candidaturas se instale cuando aún faltan más de dos años para las elecciones generales y afirmó que continuará trabajando por la unidad, aunque sin aceptar presiones.
El titular liberal recordó que toda alianza electoral deberá ajustarse a los mecanismos institucionales del partido y remarcó que cualquier acuerdo para las generales deberá ser debatido y aprobado por la convención nacional. Incluso evocó que en el 2008 la cesión de la candidatura presidencial a Fernando Lugo fue resuelta por un estrecho margen de votos por ese órgano partidario.
Por su parte, Prieto defendió la propuesta de definir la candidatura presidencial mediante encuestas de intención de voto y cuestionó a sectores liberales que impulsan elecciones internas, al sostener que buscan repetir experiencias del pasado. No obstante, afirmó que su postulación no es innegociable y aseguró que respaldará a quien tenga mejores niveles de apoyo ciudadano. También coincidió en que la prioridad inmediata de la oposición deben ser las elecciones municipales del 2026 antes de avanzar en la definición de candidaturas para el 2028.


