El presidente del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), Alcides Riveros, respondió de forma contundente a las intenciones manifestadas por el exintendente de Ciudad del Este, Miguel Prieto, de liderar la chapa presidencial para el 2028 y relegar al liberalismo a la vicepresidencia. Riveros calificó como una “falta de respeto” que figuras externas pretendan bajar el precio o imponer condiciones a la principal fuerza de oposición del país.
En declaraciones a La Tribu 650 AM, el titular azul expresó su malestar ante la narrativa de ciertos referentes políticos que minimizan la trayectoria del PLRA, pero al mismo tiempo admiten que resulta imposible construir una alternativa victoriosa sin la estructura liberal.
“A mí me molesta cuando se le falta al respeto a mi partido y no me voy a callar. Molesta que digan a más de dos años de las elecciones que los liberales ‘valen poco’ y a renglón seguido afirmen que sin el Partido Liberal no pueden hacer nada”, aseveró Riveros.
Asimismo, cuestionó la prisa de Prieto por acelerar la discusión sobre las candidaturas del 2028 y deslizó que el líder del movimiento Yo Creo podría estar buscando una justificación para romper la unidad opositora antes de tiempo.
“Hay dos temas importantes: uno es buscar el pretexto para decir el día de mañana ‘estos tipos no se quieren unir y me voy solo’. Yo no le voy a dar el gusto a esa clase de personas. Voy a trabajar hasta el final por la unidad, pero no me voy a dejar condicionar”, enfatizó.
La convención marcará el rumbo
Respecto a los acercamientos o afinidades individuales de Prieto con legisladores como el senador Salyn Buzarquis, Riveros fue tajante: las alianzas no se negocian en charlas informales ni acuerdos de cúpula. Subrayó que la institucionalidad del PLRA exige que toda estrategia electoral sea debatida y aprobada en su convención nacional.
Para ilustrar la fuerza del mandato partidario, Riveros recordó que en 2008, incluso con el masivo arrastre popular de Fernando Lugo y la operación política de Blas Llano, la cesión de la cabeza de la chapa presidencial se aprobó por un estrechísimo margen de solo 10 votos.
“Cualquier persona puede elegir con quién acompañarse de forma individual, pero el partido tiene una metodología y un procedimiento institucional que se tiene que respetar”, sentenció el titular del PLRA.


