El senador Basilio Núñez respondió a las declaraciones del exintendente de Ciudad del Este, Miguel Prieto, quien había sostenido que tanto el legislador como el vicepresidente Pedro Alliana buscan verlo preso.
El parlamentario rechazó esa afirmación y aseguró que el oficialismo no le teme políticamente al jefe comunal ni impulsa acciones para perjudicarlo, al sostener que la situación judicial que enfrenta responde exclusivamente a denuncias relacionadas con su administración.
“El problema de Miguel Prieto no es con ‘Bachi’ Núñez y menos con Alliana. El problema de Miguel Prieto es con su administración”, afirmó el presidente del Congreso al ser consultado sobre las expresiones del exintendente.
Según “Bachi”, las investigaciones que involucran a Prieto deben seguir su curso en el ámbito judicial y no responden a una persecución política. En ese contexto, afirmó que no existe interés desde el oficialismo en impedir una eventual candidatura. “A mí me encantaría que sea candidato. Es un candidato regional”, expresó.
Durante sus declaraciones, Núñez hizo referencia a distintas denuncias que afectan a Prieto y sostuvo que algunas se remontan al período de la pandemia.
Además, señaló que el propio intendente habría reconocido públicamente un hecho que calificó como nepotismo. “Es el primer político que reconoció en vivo y en directo que cometió un delito, nepotismo”, afirmó.
El legislador también sostuvo que existen diferencias en el tratamiento político de estos casos y cuestionó que, a su criterio, situaciones similares reciben respuestas distintas dependiendo del sector político involucrado.
Núñez insistió en que el oficialismo no necesita impulsar campañas contra Prieto porque, según afirmó, las propias denuncias y declaraciones del intendente son las que generan cuestionamientos sobre su figura.
Afirmó que Prieto acumula más de 40 denuncias presentadas, según dijo, incluso por personas que anteriormente integraban su entorno político.
Las declaraciones de Basilio Núñez surgieron luego de que Miguel Prieto afirmara públicamente que tanto el presidente del Congreso como el vicepresidente Pedro Alliana buscan verlo preso por razones políticas.
Frente a esa acusación, el senador negó cualquier intento de persecución y sostuvo que las investigaciones no obedecen a decisiones del oficialismo, sino a cuestionamientos formulados sobre la gestión del intendente de Ciudad del Este.


