Durante el período 2023–2026, el senador Rafael Filizzola registra un total de 55 proyectos en el Sistema de Información Legislativa (SIL). De este conjunto de iniciativas, 10 han sido promulgadas como leyes de la República, destacando que la totalidad de las normas aprobadas corresponden a propuestas presentadas en coautoría con otros legisladores, sin registrarse hasta el momento leyes de su autoría exclusiva.
El Estado paraguayo desembolsó G. 1.364.400.000 para cubrir la remuneración del senador Rafael Filizzola entre agosto de 2023 y julio de 2026. Hasta el momento, el parlamentario lleva cero leyes aprobadas por autoría exclusiva.
El cálculo surge de los 36 meses de gestión transcurridos durante el actual período legislativo, tomando como base la dieta mensual de G. 37.900.000 registrada en el Sistema de Información Legislativa (SILpy). La cifra no contempla aguinaldo, gastos de representación ni otros beneficios percibidos por el legislador.
La declaración jurada presentada por Filizzola, con corte al 31 de mayo de 2026, también consigna ingresos mensuales por G. 66.119.872, considerando otros conceptos declarados dentro del núcleo familiar. El documento, además, registra activos por G. 675.596.942, pasivos por G. 431.993.827 y un patrimonio neto de G. 243.603.115.
Mientras el costo de su banca supera los G. 1.364 millones, los registros del SILPy muestran que el senador figura como autor o coautor de 55 proyectos de ley durante el actual período parlamentario.
Del total de iniciativas, varias concluyeron el trámite legislativo y fueron promulgadas como leyes.
Entre las normas en las que participó se encuentran la ley que declaró la emergencia en Presidente Hayes, Boquerón y Alto Paraguay; la ley de emergencia social ante la violencia contra mujeres, niñas y adolescentes; la normativa sobre registros farmacéuticos; la que establece la pensión universal para personas mayores; la ley sobre armas de fuego; ampliaciones presupuestarias; la exoneración tributaria para vacunas; la regulación del saneamiento de juicios ejecutivos; el ascenso póstumo al teniente coronel Guillermo Moral Centurión; y la ley que regula el ejercicio profesional del obstetra.
Sin embargo, un aspecto que se repite en esas normas es que Filizzola no aparece como autor exclusivo.
En la mayoría de los casos integra extensas listas de firmantes junto con legisladores oficialistas y de la oposición. En algunas iniciativas comparte la presentación con dos o tres congresistas y, en otras, con más de diez e incluso más de veinte parlamentarios.
La coautoría constituye una práctica habitual dentro del Congreso Nacional y permite construir consensos para impulsar proyectos de interés común. No obstante, también dificulta determinar el grado de incidencia que tuvo cada legislador en la elaboración, negociación y aprobación de las normas.
En consecuencia, aunque el nombre de Filizzola aparece en leyes promulgadas durante el período analizado, los registros oficiales no permiten atribuirle de manera exclusiva esos resultados.
Entre las iniciativas presentadas únicamente por el senador o con un reducido número de firmantes figuran proyectos como la modificación de la Ley del Ceremonial del Estado, una pensión graciable, la eliminación de seguros médicos privados para funcionarios públicos, la creación del Instituto Superior Científico de Enseñanza Superior Aplicada (Iscesa) y el reconocimiento de la desaparición forzada durante la dictadura.
Ninguna de esas propuestas concluyó hasta el momento el trámite parlamentario, por lo que continúan en estudio o pendientes de tratamiento.
Filizzola es uno de los dirigentes con mayor trayectoria dentro del Congreso Nacional. En este contexto, el análisis de su gestión permite contrastar el costo que representó su banca para el Estado con el tipo de producción legislativa registrada durante el actual mandato.
Los datos oficiales muestran una participación en proyectos de ley, pero también evidencian que los principales resultados legislativos alcanzados durante estos tres años fueron obtenidos mediante iniciativas compartidas con otros senadores, en tanto que sus proyectos de impulso propio continúan sin convertirse en ley.
Ese contraste instala el debate sobre el grado de protagonismo individual que acompaña una banca cuyo costo para el Estado ya supera los G. 1.364 millones hasta hoy.
Ningún proyecto presentado durante su época de diputado
Según el Sistema de Información Legislativa (SILpy), el actual senador Rafael Filizzola no registró proyectos de ley durante su período como diputado por el Partido Encuentro Nacional, entre 1993 y 2003.
El sistema oficial del Congreso dice textualmente: “No hay expedientes ni proyectos presentados por este legislador”.
Además, tampoco integró comisiones asesoras, instancias clave para el análisis y dictamen de iniciativas.
El registro muestra así una etapa sin producción legislativa formal, lo que suma un antecedente al evaluar su desempeño actual.

