El documento fue sancionado y se remite al Poder Ejecutivo para su promulgación o veto.
El documento contempla que la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) ceda un espacio físico para la instalación de dicha oficina, aplicando al personal de la UNODC las prerrogativas e inmunidades previstas en los instrumentos internacionales vigentes de las Naciones Unidas.
Asimismo, se establece un marco de cooperación estratégica orientado al fortalecimiento de las capacidades nacionales en áreas vinculadas a la lucha contra el narcotráfico, el crimen organizado, el control de armas, la integridad pública, el sistema penitenciario y la respuesta ante nuevas amenazas relacionadas con las drogas sintéticas.
Igualmente, se dispone que las instalaciones serán otorgadas por un plazo de cuatro años, prorrogables automáticamente, además de contemplar mecanismos de solución conjunta ante eventuales diferencias de interpretación o aplicación del acuerdo.


