El presidente de la República, Santiago Peña, expuso los avances logrados en el marco de la agenda bilateral entre Paraguay y Japón, destacando una serie de hitos que abarcan desde el fortalecimiento de la infraestructura logística fluvial y vial hasta un acontecimiento diplomático de primer orden.
El mandatario confirmó que, tras sus gestiones en Tokio, el país no solo recibirá un fuerte respaldo financiero, sino que también se prepara para albergar la visita oficial del príncipe heredero de Japón en las próximas semanas.
Esta reactivación de la cooperación de alta intensidad promete inyectar recursos estratégicos para el desarrollo del sur del país y blindar la competitividad de la hidrovía Paraguay-Paraná.
Peña celebró la recepción oficial de una potente draga valorada en 25 millones de dólares, donada por el gobierno japonés, que será destinada de inmediato a los trabajos críticos de dragado y mantenimiento de la hidrovía nacional. El jefe de Estado aprovechó la ocasión para reconocer los antecedentes de este logro de infraestructura.
“Este es un legado maravilloso que nos dejó el presidente Horacio Cartes. Fue una gestión que él inició en su primer viaje oficial a Tokio en el año 2013, donde además se cerró el financiamiento para el Corredor de Exportación de Alto Paraná hasta Itapúa”, rememoró el mandatario.
Asimismo, Peña explicó que su reciente viaje oficial a tierras niponas sirvió para ampliar los horizontes de financiamiento del Corredor Sur, un ambicioso proyecto de conectividad que cuenta con el fuerte padrinazgo político del vicepresidente de la República, Pedro Alliana, y que transformará la matriz productiva de la región meridional del país.
Visita real: 90 años de la inmigración Nikkei
El plano diplomático tendrá su punto más álgido el próximo mes. El presidente confirmó de manera oficial que en agosto llegará a Paraguay el príncipe heredero de Japón.
La visita de la realeza asiática reviste un carácter histórico y de profunda fraternidad, ya que se realiza con el objetivo de conmemorar formalmente los 90 años de la llegada de la primera comunidad de inmigrantes Nikkei al territorio paraguayo, cuyo arraigo y laboriosidad han dejado una huella imborrable en el desarrollo agrícola y cultural del país.

