Ante este escenario, el Ejecutivo activó un plan de contingencia interinstitucional para mitigar las inundaciones en los departamentos del sur.
El mandatario explicó que se prevé un régimen de precipitaciones y una crecida de caudales significativamente superiores a los rangos normales, con un comportamiento muy similar a la severa crisis climática que golpeó al país al inicio de su gestión en agosto de 2023.
Para liderar el diseño de las acciones preventivas, Peña designó de forma directa al director de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), Luis Benítez, argumentando su profundo arraigo y experiencia en la administración de crisis territoriales en el duodécimo departamento.
Las reuniones preparatorias ya arrancaron esta semana con el Comité de Emergencias Nacionales para cruzar datos logísticos y de asistencia. Los esfuerzos operativos prioritarios se concentrarán de manera inmediata en la ciudad de Ayolas y en los distritos vulnerables del departamento de Ñeembucú.
Asimismo, recordó que el mayor impacto geográfico de los embalses y brazos fluviales de Yacyretá se asienta sobre suelo soberano paraguayo, lo que eleva la responsabilidad ecológica del Gobierno.
El presidente destacó que la antelación de un mes con la que cuentan permitirá desplegar defensas ribereñas y coordinar centros de evacuación antes de que las lluvias saturen las cuencas.


