Durante una jornada de supervisión técnica en las obras de la futura Central Hidroeléctrica Aña Cuá, el presidente de la República, Santiago Peña, destacó que la reactivación del brazo es el resultado directo de la gestión iniciada por su gobierno en agosto de 2023.
El mandatario aseguró que el financiamiento del megaproyecto está plenamente garantizado gracias a la regularización de los flujos de pago acordados con la República Argentina, tras superar meses de alta tensión financiera.
Peña reconoció que los plazos de entrega excederán su mandato, previsto para culminar en 2028 y apuntó directamente a su actual vicepresidente como el encargado de cortar la cinta del complejo energético en el siguiente período constitucional.
Al ser consultado sobre el financiamiento, Peña explicó que la sostenibilidad económica de Aña Cuá depende estrictamente de mantener un “trabajo armonioso” con el gobierno argentino.
El titular del Ejecutivo valoró el impacto social inmediato de las obras en la región de Misiones y zonas aledañas.
Señaló que en la actualidad existen unas 800 personas trabajando de forma activa en la obra civil, una cifra que experimentará un salto importante en el corto plazo.
Por otro lado, el mandatario fue tajante al señalar que la previsional arrastra límites presupuestarios estrictos que obligaron a tomar “medidas duras pero necesarias”.
“La gente se imagina que Yacyretá tiene recursos ilimitados, y no es así. Para que dimensionen el esfuerzo de ordenamiento: los únicos dos gobiernos, desde que empezó a girar la primera turbina en la historia de la represa, que redujeron el número de personal e inflaron menos la estructura son el nuestro, con el compañero Pedro Alliana, y en su momento el gobierno del presidente Horacio Cartes”, concluyó Peña.

