La Cámara Baja dio media sanción al proyecto de ley que crea el Programa Nacional de Lactancia Materna y de Fortalecimiento de la Red Nacional de Bancos de Leche Humana y Centros de Lactancia Materna, una iniciativa que busca convertir la promoción de la lactancia y el acceso a leche humana en una política pública permanente bajo la rectoría del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social.
El debate llega acompañado de indicadores que muestran que el principal desafío ya no es únicamente promover la lactancia, sino garantizar que pueda sostenerse.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), elaborados a partir de la Encuesta MICS, el 68,7% de los niños menores de seis meses no recibe lactancia materna exclusiva. Solo el 31,3% mantiene este tipo de alimentación durante el período recomendado.
La diputada Rocío Abed señaló a La Tribuna que el proyecto busca consolidar en un solo marco normativo todas las acciones relacionadas con la promoción, protección y apoyo a la lactancia materna, además de fortalecer la red de bancos de leche para garantizar este alimento a recién nacidos que lo requieran por indicación médica.
Actualmente, Paraguay ya cuenta con un marco legal sobre la materia. La Ley Nº 5508/2015, modificada posteriormente por la Ley Nº 6453/2019, que promueve, protege y apoya la lactancia materna, además de establecer medidas para favorecerla en los ámbitos laboral y sanitario.
El nuevo proyecto apunta a complementar esa normativa mediante la creación de un programa nacional específico y el fortalecimiento institucional de la red de bancos de leche.
Una red con tres bancos de leche
En la actualidad funcionan tres bancos de leche humana certificados, dependientes del Ministerio de Salud. El principal centro de referencia está en el Hospital General Materno Infantil San Pablo, en Asunción. Los otros operan en el Hospital Los Ángeles, de Ciudad del Este, y en el Hospital Regional de Coronel Oviedo.
La iniciativa plantea expandir progresivamente esta red, priorizando las zonas con mayores necesidades. También promueve la donación voluntaria y gratuita de leche humana, prohíbe su comercialización, impulsa la capacitación permanente del personal sanitario y crea un Comité Nacional para coordinar las políticas públicas en la materia.
Los datos detrás del proyecto
Las cifras oficiales muestran que las dificultades comienzan desde el nacimiento. El 50,5% de los recién nacidos no es amamantado durante la primera hora de vida, mientras que el 14,9% no recibe leche materna en su primer día.
Aunque el 96,6% de los niños recibe leche materna alguna vez, existe un 3,4% que nunca accede a ella.
Además, la continuidad también representa un desafío; apenas el 21% mantiene la lactancia complementaria hasta los dos años, mientras que el 79% deja de recibir leche materna antes de esa edad.
Con este proyecto, los impulsores buscan que la promoción de la lactancia deje de depender únicamente de campañas o programas específicos y se apoye en una estructura permanente que fortalezca los bancos de leche, amplíe su cobertura y garantice el acceso a leche humana segura para los recién nacidos que la necesiten.
La lactancia aporta defensas desde el inicio
Mientras la Cámara de Diputados analiza el proyecto que crea el Programa Nacional de Lactancia Materna y fortalece la Red Nacional de Bancos de Leche Humana, especialistas destacan por qué el acceso a la leche materna resulta clave para la salud de los recién nacidos.
En una entrevista concedida anteriormente a La Tribuna, el jefe de Urgencias Pediátricas del Hospital General de Luque, Juan Moreno, explicó que la leche materna cumple una función que va mucho más allá de la alimentación, especialmente en bebés prematuros o con complicaciones de salud.
El especialista señaló que la leche humana ayuda a la maduración de los órganos, fortalece el sistema inmunológico y protege a los recién nacidos de infecciones intestinales graves, que en algunos casos pueden comprometer su vida. Además, indicó que los bebés que reciben leche materna suelen permanecer menos tiempo en terapia intensiva, requieren menos antibióticos y responden mejor a los tratamientos.
Moreno explicó que cuando un bebé no accede a la leche materna pierde esos componentes biológicos que ninguna fórmula infantil puede reproducir. Entre ellos citó los anticuerpos, las células de defensa y las enzimas que fortalecen el organismo durante una etapa considerada crítica para el desarrollo.
En ese sentido, sostuvo que cuando la madre no puede amamantar, la leche humana donada representa la mejor alternativa para brindar esa protección, ya que conserva propiedades que favorecen la evolución clínica de los recién nacidos más vulnerables.


