La batalla por el relato económico y la transparencia en Paraguay sumó este miércoles un nuevo e intenso capítulo en el Senado. El líder de la bancada de Honor Colorado, Natalicio Chase arremetió contra los sectores de la oposición, a los que acusó de realizar una “manipulación política” de los datos oficiales con el único objetivo de desgastar al Gobierno y proyectar una falsa imagen de crisis financiera ante la opinión pública.
Durante su intervención en la sesión ordinaria de la cámara alta de este miércoles, Chase habló sobre las acusaciones sobre un supuesto despilfarro en las partidas destinadas a la propaganda estatal a través del Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (MITIC). Apoyado en gráficos proyectados en la sala, el senador expuso una notable diferencia entre el gasto de la administración actual y el de periodos anteriores.
Según las cifras provisionales mostradas por el parlamentario, el promedio de gasto en comunicación pública en el periodo precedente, del expresidente Mario Abdo Benítez, ascendió a 15.427 millones de guaraníes, frente a los 2.800 millones registrados en el actual ejercicio presidencial. “No hay ninguna forma de contradecir esos números”, aseguró Chase.
Para el senador, la oposición incurre en una manipulación deliberada al intentar sumar a las cuentas de publicidad institucional los fondos procedentes de convenios con la entidad binacional Itaipú. Chase recordó que dichos recursos corresponden a un marco jurídico, una fuente de financiación y un objeto completamente distintos. “Esto no es investigación; es una manipulación política de la información pública que trata de instalar una posición en los medios de comunicación”, denunció, insistiendo en que se pretende “agrandar los números” de manera artificial.
El aval del FMI ante las deudas pendientes
Además de este tema específico, Chase llevó la defensa del gobierno de Peña al terreno macroeconómico, saliendo al paso de las interpretaciones críticas sobre el último informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) respecto a Paraguay. El senador admitió la existencia de las deudas estatales que el propio documento del organismo internacional detalla: en concreto, unos 220 millones de dólares comprometidos con las empresas constructoras de obras públicas y cerca de 1.000 millones de dólares adeudados al sistema de salud.
Sin embargo, el senador rechazó que estas obligaciones financieras sean equivalentes a un cuestionamiento de la transparencia o a una señal de alarma sobre la viabilidad del país. “El FMI, en su diagnóstico, reconoce a Paraguay como una de las economías con mayor solvencia”, afirmó, al tiempo que subrayó que el informe descarta que el país atraviese una crisis económica.
“La verdad puede ser incómoda para algunos, pero siempre termina imponiéndose”, concluyó Chase, reclamando a la oposición que desista en el uso de “datos falsos” como herramienta de confrontación política en los medios.

