A través de un comunicado conjunto, los Gobiernos de Paraguay, Estados Unidos de América, Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay y Trinidad y Tobago denunciaron que se están emitiendo declaraciones infundadas que ponen en duda la integridad de los comicios y manifestaron su temor ante una posible desestabilización en el proceso de traspaso de mando presidencial.
“En toda democracia constitucional la voluntad soberana de los ciudadanos, expresada libremente en las urnas y formalizada por las autoridades electorales competentes, constituye el único fundamento de la legitimidad del poder público”, señala parte del comunicado.
Asimismo, señala que ignorar los resultados proclamados oficialmente por dichas autoridades constituye un serio desprecio por la voluntad popular y por los principios que sustentan el Estado de derecho.
Igualmente, rechazaron cualquier acción, declaración o decisión orientada a deslegitimar el mandato ciudadano, desacreditar sin fundamento a las autoridades electorales competentes u obstruir el proceso de empalme que da curso a la transición institucional en Colombia. El traspaso de mando entre gobiernos no constituye una concesión política, sino un deber constitucional diseñado para garantizar la continuidad del Estado, la estabilidad democrática y el respeto efectivo a la voluntad popular.
Finalmente, hicieron un firme llamado a todas las autoridades colombianas a actuar en estricta adhesión a la Constitución, la ley y los principios democráticos: “Instamos a respetar los resultados proclamados oficialmente por los órganos electorales competentes y a garantizar una transición pacífica, ordenada y transparente, bajo los más altos estándares del Estado de derecho”.


