Rojas garantizó la continuidad del Programa de Alimentación Escolar Hambre Cero, saliendo al paso de las dudas sobre su sostenibilidad financiera a largo plazo. El secretario de Estado remarcó que la iniciativa cuenta con un estricto blindaje legal y técnico, detallando que la planificación institucional ya contempla las transiciones operativas y presupuestarias hasta finales de la década.
Explicó que el actual período de adjudicación, licitado originalmente en 2024, tiene cobertura plena garantizada hasta julio de 2027. A partir de esa fecha, el Ministerio de Desarrollo Social (MDS) activará un nuevo llamado público que extenderá el servicio de provisión nutricional hasta julio de 2030.
“Hay que recordar que el programa Hambre Cero está establecido por una ley que crea el programa, el Conae y el Fonae. Esa ley no tiene plazo de vencimiento. La licitación que hicimos va hasta julio de 2027, y de ahí a julio de 2030 se abrirá un nuevo proceso de llamado y adjudicación para asegurar la continuidad”, precisó el ministro en declaraciones a la 1020 AM.
Ante la consulta sobre el progresivo agotamiento de los remanentes de fondos binacionales de Itaipú que propiciaron el arranque del proyecto, el titular del MDS reveló que la estructura de financiamiento ya inició una migración sostenible hacia el presupuesto ordinario del Estado paraguayo.
Sobre el punto detalló que, actualmente, cerca del 40% del programa ya es financiado de forma directa con Recursos del Tesoro (Fuente 10).
Además, enfatizó que la naturaleza jurídica de la iniciativa obliga al Poder Ejecutivo, tanto al actual como a las administraciones venideras, a priorizar los fondos públicos para el alimento escolar. “Si ya no existen royalties ni compensaciones, pues deberá ser financiado enteramente por el Tesoro”, afirmó.
Finalmente, el alto funcionario cortó de raíz las especulaciones sobre eventuales recortes o suspensiones del beneficio por razones fiscales, aclarando que el programa dejó de ser una política de Gobierno transitoria para convertirse en una política de Estado obligatoria.
“Si alguna vez alguien plantea la eliminación de Hambre Cero, significaría la derogación de la Ley en el Congreso. Mientras la normativa siga vigente, la obligación del gobierno de turno es conseguir y asignar los recursos del Estado”, sentenció


