Este viernes comenzó formalmente la construcción de la Ruta de la Integración, un corredor estratégico de 64 kilómetros en la Región Oriental del país. El acto contó con la presencia del presidente de la República, Santiago Peña, y de la ministra de Obras Públicas, Claudia Centurión, quien calificó la jornada de histórica al concretar una vía que unirá de forma paralela los puertos de los ríos Paraná y Paraguay.
La megaobra vial abarca casi 64 kilómetros de tramo principal y suma otros 15,8 kilómetros de travesías urbanas, lo que beneficiará directamente a comunidades clave como Tuparendá, Tuna, San Agustín, Mangrullo y Paso Yobái. Este trayecto dinamizará una fuerte zona agrícola que concentra más de 252.500 hectáreas productivas, permitiendo el movimiento eficiente de 1.500.000 toneladas de carga al año en la región.
El mandatario paraguayo destacó que el objetivo central del proyecto es convertir la zona en un polo próspero y desarrollado, asegurando que la infraestructura se traducirá en empleo, educación, salud y una mejor calidad de vida para los pobladores locales. “Queremos que los paraguayos tengan dinero en su bolsillo para poder sentirse orgullosos de su propio trabajo”, enfatizó el titular del Ejecutivo.
Con un plazo de ejecución de 33 meses, los trabajos se realizarán bajo la modalidad “llave en mano”, divididos en dos lotes. El Lote 1 costará USD 59 millones y el Lote 2 alcanzará los USD 73 millones. El financiamiento total ronda los USD 132 millones de inversión privada.


