En la primera jornada comparecieron los primeros 10 candidatos de una lista total de 49 inscriptos. Las exposiciones, donde los aspirantes presentan su trayectoria, experiencia y planes de gestión, se llevarán a cabo de manera regular los días lunes y jueves ante la comisión evaluadora.
De los primeros convocados, Camilo Benítez (actual contralor), Jorge Ávalos Mariño, Vanessa Cubas, Gerardo González, Óscar Enrique Rolón, Édgar Hernán Sosa y Roberto Riveros expusieron sus propuestas exclusivamente para el cargo de contralor. Por su parte, Augusto Paiva (actual subcontralor) se postuló para continuar en dicho cargo, mientras que Mabel Bogado y Aníbal Jiménez presentaron plataformas válidas para ambos cargos.
Durante su intervención, el actual contralor general, Camilo Benítez, calificó la función como el mayor honor de su vida profesional, aunque recordó el complejo escenario que le tocó recibir al asumir el mando tras la imputación de su antecesor.
Señaló que se enfocaron en lavar la cara de la institución ya que el ánimo estaba por el piso. A pesar de las dificultades, según expuso, lograron multiplicar por cuatro la cantidad de informes de controles finales. Sobre el punto, posicionó a la institucionalidad y a la producción técnica como sus principales ejes de gestión.
A su turno, el subcontralor Augusto Paiva justificó su intención de seguir en el cargo argumentando que las distintas etapas de modernización impulsadas en los últimos años han sido claves para que la Contraloría esté a la altura de las exigencias actuales de representación institucional.
Por otro lado, los demás postulantes coincidieron en un diagnóstico común sobre la necesidad de actualizar los procesos de fiscalización del Estado. Pasar del control que meramente informa a uno que sea capaz de transformar la gestión pública, así como evitar que las auditorías mueran en un expediente y lograr que generen correcciones reales en las instituciones.
Además de traducir los informes técnicos, muchas veces complejos, a un lenguaje accesible para que la ciudadanía pueda conocer, entender y exigir cuentas. Seguir insistiendo firmemente en la informatización total de los procesos de control.
Vanessa Cubas fue una de las que reconoció de forma abierta que el proceso de designación final en el Congreso Nacional posee un alto componente político e institucional. Sin embargo, recalcó de manera unánime que, por la relevancia estratégica del cargo, la decisión debe priorizar perfiles estrictamente técnicos, honestos, independientes, con sólida formación académica y una trayectoria comprobada en la gestión pública.
Terna se remitiría en la quincena de agosto (CUADRITO A COLOR)
Tras concluir la etapa de audiencias públicas, la Comisión dictaminadora se encargará de elaborar las ternas que serán remitidas a la Cámara de Diputados. Dicho órgano tendrá la responsabilidad final de elegir a las nuevas autoridades que liderarán la institución durante el período constitucional 2026-2031.
Según el cronograma trazado, la intención del Poder Legislativo es finiquitar todo el proceso de designación durante la primera quincena de agosto.


