El ministro de Relaciones Exteriores, Rubén Ramírez Lezcano, recordó la desventaja que arrastra la nación guaraní desde la Ronda de Uruguay, donde ya quedó relegada a una cuota Hilton de apenas 1.000 toneladas.
Tras los reclamos realizados en la última cumbre en la ciudad de Luque, el canciller calificó de “ardua” la negociación del Mercosur con la Unión Europea (UE) por el reparto de las cuotas de exportación.
Explicó que, si bien el acuerdo global de libre comercio contiene un total de nueve productos con contingentes arancelarios otorgados por la UE, la falta de consenso se concentra en tres rubros estratégicos: carne fría, carne congelada y arroz.
Argumentó que la nación paraguaya demanda que la distribución de las preferencias arancelarias, y las licencias de importación, que entregará Europa, sean en partes equitativas.
Paraguay pide que se reconozca su esfuerzo en las mesas de negociación, caso contrario, el beneficio de la eliminación de tarifas arancelarias se diluirá y será una cuestión de deliberaciones con los compradores europeos.
Ante la situación que existe, el canciller manifestó que se buscará la primera revisión del acuerdo en octubre próximo, espacio clave donde el Gobierno paraguayo volverá a presionar para intentar destrabar y alcanzar un consenso que permita salvaguardar la competitividad de la producción y hacer efectiva una distribución justa para todos.

