El comunicado difundido por el Ministerio de Relaciones Exteriores este lunes, enfatizó que las expresiones de la senadora Celeste Amarilla son contrarias a los principios de respeto a la dignidad humana y convivencia pacífica promovidos por el Estado paraguayo, marcando una postura de absoluto rechazo institucional ante los dichos de la parlamentaria.
El Paraguay es una República democrática regida por el principio de separación e independencia de los poderes del Estado y, en este contexto, las manifestaciones de la referida legisladora corresponden exclusivamente al ejercicio de su responsabilidad individual como integrante del Poder Legislativo.
En ese contexto, la Cancillería señaló que dichas expresiones de ninguna manera representan la posición del Gobierno de la República del Paraguay ni del pueblo paraguayo.
Asimismo, el Gobierno reafirmó su firme compromiso con la promoción de los derechos humanos, la igualdad y el respeto entre las personas, la lucha contra el racismo, la xenofobia, la intolerancia y toda manifestación de odio o discriminación.
Además, expresó su solidaridad con quienes pudieran haberse sentido afectados por dichas declaraciones y reitera su respeto hacia el Pueblo francés, con el cual el Paraguay mantiene una histórica relación de amistad, cooperación y entendimiento mutuo.

