Al ser consultado sobre las repercusiones de su firmeza ante los socios mayoritarios del bloque, el mandatario descartó cualquier tipo de sumisión.
“Hay muchos que me dicen: ‘¿Será que yo no tengo miedo de molestar a Brasil?’. Yo no tengo miedo. Si es defender al Paraguay, yo no tengo ningún problema.
Yo tengo una relación excelente con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, pero él sabe muy bien que yo voy a defender siempre los intereses del Paraguay”, aseveró.
A modo de ejemplo, señaló que a los vecinos de la región les genera incomodidad el despegue económico local. “Paraguay ya es el país que más crece.
¿Ustedes no creen que a ellos les molesta cuando viene un empresario como Luciano Hang, que es uno de los mayores empresarios de Brasil, a hablar de las bondades para invertir? Claro que molesta eso”, argumentó.

