La moción fue sometida a consideración del pleno y finalmente aprobada por la Cámara Alta, por lo que el tratamiento del proyecto quedó sin fecha definida.
Con esta decisión, la propuesta conocida como “divorcio exprés” deberá ser reprogramada en una futura sesión, sin una nueva convocatoria establecida hasta el momento.
El proyecto de ley busca agilizar los trámites judiciales de disolución matrimonial en el país, permitiendo que las parejas puedan disolver el vínculo por mutuo consentimiento de manera más rápida y sin la necesidad de invocar causales de culpabilidad o cumplir con plazos prolongados de separación previa.
La iniciativa ha generado intensos debates en diversos sectores sociales y religiosos desde su presentación, entre quienes defienden la modernización del derecho de familia y la reducción de la burocracia, y aquellos que argumentan que la medida podría debilitar la institución matrimonial.


