El presidente de la República, Santiago Peña, y su homólogo de Chile, José Antonio Kast, calificaron de “hecho histórico” el encuentro bilateral mantenido ayer miércoles en el Palacio de Gobierno.
Ambos mandatarios renovaron el compromiso de elevar a su punto más alto una relación que arrastra más de 180 años de historia, sentando las bases de una agenda común enfocada en la integración económica, el intercambio cultural, la conectividad digital y el combate frontal al crimen organizado.
Santiago Peña enfatizó que América Latina vive un momento de plena democracia y defensa de los derechos humanos, donde Paraguay y Chile cuentan con una gran oportunidad global gracias a sus recursos naturales y, principalmente, a su capital humano.
Además, expuso cómo el país se está constituyendo en un centro integrador y logístico para toda la región, alterando la conectividad tradicional del continente.
“Hoy nosotros nos estamos aventurando a que nuestra conexión al Atlántico quede de espaldas, no porque le daremos la espalda, sino porque uniremos el Atlántico con el Pacífico”, explicó.
Subrayó que el Corredor Bioceánico, pronto a culminarse, acercará a Paraguay de forma directa a los puertos del norte de Chile para proyectarse con fuerza hacia el mercado de Asia. Señaló que este trabajo coordinado involucra además a la Argentina, Brasil y Bolivia.
Además de la infraestructura física, el mandatario destacó el optimismo por participar activamente en el plano tecnológico mediante la conexión al cable submarino, el proyecto Humboldt liderado por Chile, abriendo una ambiciosa agenda técnica para los ministerios de Relaciones Exteriores e Interior de ambos países.
Por su parte, el presidente José Antonio Kast, quien arribó acompañado por una delegación de parlamentarios, gobernadores y empresarios chilenos, agradeció la acogida de Peña, a quien calificó formalmente como su “amigo”.
Así también reconoció abiertamente que Chile atraviesa actualmente un momento complejo reflejado en las recientes cifras oficiales, que encendieron luces de alerta, sumado a índices de desempleo muy altos de largo tiempo que urge revertir.
“La firma de estos acuerdos son la luz de esperanza. Ese corredor al cual todavía le faltan unos puentes son los puentes para generar más trabajo. Cada comercio que se realice desde Paraguay, Argentina, Uruguay, Brasil y Bolivia incluido, es más trabajo para Chile. Ante la crisis mundial, nosotros damos la señal contraria de que es posible la unidad de intereses. Juntos somos más para abordar mercados enormes como India”, enfatizó.
En el plano institucional, Kast elogió el desempeño macroeconómico local y las políticas fiscales del gobierno paraguayo como un espejo internacional para imitar.
Finalmente, ambos líderes celebraron la firma del acuerdo de doble tributación y los pactos para la protección de las naciones en contra de las mafias organizadas, bajo la premisa de que “sin seguridad no hay libertad”.

