Paraguay entregó la presidencia pro tempore del Mercosur a Uruguay en un contexto marcado por los fuertes reclamos del presidente Santiago Peña hacia las asimetrías internas, un discurso que fue respondido por su par uruguayo, Yamandú Orsi, con un firme llamado a la modernización, el diálogo y los resultados concretos para los ciudadanos.
“Los desafíos de este tiempo exigen más cooperación, no menos; más diálogo, no menos; más integración”, sentenció Orsi al iniciar su discurso, marcando la línea editorial que tendrá su gestión durante el próximo semestre.
El mandatario uruguayo agradeció el trabajo realizado por la delegación paraguaya y aseguró que recibe un bloque que ha dado pasos históricos.
Orsi calificó la firma del acuerdo de asociación estratégica entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) como un “punto de inflexión histórico” que fortalecerá la economía y ampliará la cooperación política de la región. Sin embargo, advirtió que los convenios internacionales “solo cobran sentido cuando se traducen en crecimiento, inversión, empleo y oportunidades para la gente”.
En ese sentido, anunció que la principal prioridad de la presidencia uruguaya será avanzar decididamente en la implementación de los acuerdos comerciales recientemente concluidos, con especial énfasis en el tratado interino con la UE y el bloque de la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA).
Para ello, adelantó la convocatoria a la primera reunión del Consejo de Comercio del bloque y al primer foro de jóvenes empresarios del Mercosur y la UE, resaltando el rol clave del sector privado en la generación de empleo.
Asimismo, ratificó que Uruguay mantendrá una intensa agenda de inserción internacional para profundizar los vínculos con Canadá, los Emiratos Árabes Unidos, la India y Vietnam, además de fortalecer los lazos regionales con Chile, Perú, Colombia, Ecuador y Panamá a través del marco de la Aladi.
También celebró la incorporación plena de Bolivia al bloque, calificándola como un paso fundamental para la unidad continental.
Por otro lado, abordó un flagelo que golpea a todo el continente: la inseguridad. Orsi afirmó que existen desafíos globales que ningún país miembro puede resolver por sí mismo, por lo que anunció que Uruguay impulsará una fuerte cooperación en materia de seguridad fronteriza.
“Durante nuestra presidencia fortaleceremos el intercambio de información y la inteligencia en la lucha contra el crimen organizado”, detalló, anunciando la articulación de nuevos mecanismos de cooperación entre las fuerzas de seguridad de los países miembros, orientados especialmente a blindar las zonas de frontera y las áreas de conflicto.

