La propuesta busca establecer reglas para la utilización de teléfonos celulares, tabletas y otros dispositivos electrónicos en los niveles de educación inicial, escolar básica y media. Durante el tratamiento, la Cámara Alta introdujo cambios al texto original, incorporando nuevas disposiciones que prohíben el uso de estos aparatos en determinados ámbitos.
Según lo expuesto durante el debate, las modificaciones apuntan a fortalecer el orden dentro de las instituciones educativas y garantizar el cumplimiento de las normativas vigentes, en un contexto marcado por la creciente presencia de la tecnología en las aulas.
Con la aprobación en general y en particular con modificaciones, el proyecto deberá volver a la Cámara de Diputados, que tendrá la responsabilidad de analizar los cambios introducidos por el Senado antes de continuar con el trámite legislativo.


