El vicepresidente primero de la Cámara de Diputados, Hugo Meza, adelantó que el presidente de la República, Santiago Peña, dejará de lado el cálculo sugerido por el Consejo Nacional de Salarios Mínimos (Conasam) para decretar un incremento del sueldo básico que buscará ajustarse al costo real de la canasta familiar. Dijo que este tema fue abordado con el mandatario antes de su viaje a Estados Unidos.
Meza explicó que Peña no está de acuerdo con los números que se venían barajando a nivel institucional y que enviará una señal contundente a favor de los trabajadores. “No es una medida populista, es justa”, consideró.
Aunque evitó revelar la cifra exacta para no restar impacto al anuncio presidencial, el legislador fue categórico al desestimar el estimativo inicial. “Estoy convencido de que no va a ser de G. 69.000. No me pidan el monto, pero sé que va a ser un monto superior y va a estar sorprendentemente cerca de lo que justificadamente piden los trabajadores”, declaró ayer antes del inicio de la sesión en Diputados.
El parlamentario argumentó que el presidente tiene una mirada técnica profunda sobre la materia debido a su pasado como miembro del Banco Central del Paraguay (BCP), lo que le permite medir con precisión el impacto de un nuevo salario.
“Venimos hablando varias veces de esa posibilidad real de que por primera vez se tengan en cuenta otros parámetros, como lo que hoy sufre el trabajador con la canasta familiar. Es una medida más que importante para que la gente tenga plata en el bolsillo”, subrayó.
En ese sentido, reconoció que la medida no será bien recibida por parte del sector privado, pero defendió la legitimidad de intervenir a favor de la fuerza laboral. “Al empresario nunca le gusta cuando se va a poder beneficiar al trabajador. Lo que hay que entender es que sin el trabajador ellos no son nada”, disparó.
Asimismo, Meza advirtió que el principal desafío del Gobierno tras decretar la suba será contener la especulación en los supermercados y comercios para evitar que el reajuste sea absorbido de inmediato por el aumento de productos básicos como la carne, el arroz o la yerba.
Al respecto, calificó como una “burla permanente” que los precios en góndola se remarquen al instante cuando suben los costos internacionales, pero se mantengan congelados cuando bajan factores clave como el dólar o el combustible.
“Esa es la gran tarea que tenemos que hacer entre todos. Los organismos de control tienen que hacer su trabajo para cuidar el bolsillo de los paraguayos. Ojalá que el Ejecutivo pueda fortalecer a la Sedeco, que si bien en este Gobierno tiene mayor visibilidad, necesita mucha más presencia en el mercado para poder regularizar los precios”, indicó.


