La jornada electoral de las internas partidarias se desarrolló ayer domingo con normalidad y dejó las primeras señales del escenario político de cara a las elecciones municipales de octubre.
Desde tempranas horas, afiliados de la Asociación Nacional Republicana y del Partido Liberal Radical Auténtico acudieron a votar para definir candidaturas a intendentes y concejales.
En el caso del PLRA, además, se eligieron nuevas autoridades partidarias, en un proceso considerado clave para su reorganización interna.
La apertura de los locales se realizó a las 7:00 y, desde el inicio se observó un importante movimiento de dirigentes, apoderados y operadores políticos en distintos puntos del país.
La jornada fue considerada estratégica para medir la capacidad de movilización de las estructuras partidarias, por lo que candidatos y referentes aprovecharon las primeras horas para emitir su voto y promover la participación.
El mensaje predominante durante todo el día fue la convocatoria a las urnas. Tanto en filas coloradas como liberales se insistió en la importancia de fortalecer los procesos internos mediante el voto, con miras a definir a los representantes que competirán en las municipales.
Con el correr de la mañana, la afluencia de electores fue en aumento, especialmente en zonas estratégicas como Asunción, Central, Alto Paraná, Itapúa y Caaguazú, donde se concentraron disputas internas relevantes.
Uno de los aspectos más observados fue el nivel de participación. Aunque no hubo cifras oficiales consolidadas al cierre, las estimaciones internas indicaron que la ANR alcanzó cerca del 35% durante la tarde, con una proyección de hasta el 37% al finalizar la jornada.
En Asunción, la concurrencia rondó el 45%, considerada positiva en relación con las expectativas previas. En el caso del PLRA, la participación se ubicó en torno al 22% y 25% de los afiliados habilitados para votar.
Durante toda la jornada, ambas agrupaciones desplegaron una amplia estructura de control electoral, con apoderados, delegados y veedores encargados de supervisar el desarrollo de la votación.
Si bien el proceso se desarrolló de manera ordenada, se registraron algunos incidentes aislados, como denuncias entre movimientos internos, reclamos vinculados al traslado de votantes y problemas logísticos en ciertos locales. También se reportaron cortes de energía eléctrica en algunas zonas. Sin embargo, estos episodios no alteraron de forma significativa el desarrollo general de la jornada.
La seguridad estuvo a cargo de efectivos policiales y militares en los principales centros de votación. El cierre de las mesas se produjo mayoritariamente a las 16:00, aunque en Yatytay y Quyquyhó se extendió hasta las 17:00. Los electores que ya se encontraban dentro de los recintos al momento del cierre pudieron emitir su voto antes del inicio del escrutinio.
Tras el cierre, se inició el conteo de votos en cada mesa para definir las candidaturas municipales y, en el caso del PLRA, las nuevas autoridades partidarias.
De forma paralela, el sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares comenzó a procesar las primeras actas poco después de las 16:15, trasladando la atención hacia los centros de cómputo y los comandos políticos, donde se siguieron las primeras tendencias.


