Denunció que el partido hoy financia las campañas con papeles en lugar de plata, beneficiando solo a unas pocas familias poderosas de siempre.
El esquema actual es una trampa, afirmó, el partido entrega estos bonos apenas una semana antes de las elecciones.
Como los candidatos necesitan efectivo ya y no tienen tiempo de hacer trámites, terminan vendiendo esos papeles a intermediarios por monedas, perdiendo hasta el 70% de su presupuesto para la campaña.
Para terminar con este negocio, Amarilla aseguró que los candidatos a intendentes y concejales recibirán apoyo económico directo y en efectivo. Explicó que estos fondos serán gestionados con el sector privado que apoya al liberalismo, asegurando que la plata llegue a la calle y no a los intermediarios.


