El apoyo fue reafirmado en una reunión entre autoridades del Poder Ejecutivo, fuerzas públicas y el encargado de Negocios de la Embajada de EE.UU., Robert Alter, donde se avanzó en mecanismos de coordinación.
Washington comprometió cooperación en tres ejes: tecnología para radarización y monitoreo, intercambio de inteligencia para detección de vuelos irregulares y capacitación de fuerzas paraguayas en el combate a delitos complejos. El objetivo es reforzar la respuesta ante rutas aéreas usadas por el narcotráfico.
El presidente Santiago Peña señaló que la iniciativa es una política de Estado para consolidar la coordinación entre organismos civiles y militares y recuperar el control del espacio aéreo. En ese marco, se destacó la creación de una comisión nacional como parte del esquema interinstitucional.
El mandatario vinculó el plan con una revisión de políticas previas, indicando que en el 2017 se había iniciado un diseño de coordinación luego discontinuado en la administración de Mario Abdo Benítez, lo que habría afectado la capacidad de control. Con el nuevo esquema, Paraguay busca revertir esa situación mediante inversión en tecnología, radares y medios aéreos con apoyo de Estados Unidos.


