Con motivo de la conmemoración del 216° aniversario de la Revolución de Mayo, la residencia oficial de la Embajada de la República Argentina en Asunción fue escenario de una concurrida recepción diplomática que reunió a más de 300 invitados.
Ante una comitiva de altas autoridades de los tres poderes del Estado paraguayo, miembros del cuerpo diplomático y cúpulas empresariales, el embajador argentino, Guillermo Nielsen, pronunció un discurso de fuerte contenido estratégico, donde trazó las prioridades de la agenda bilateral: optimización de la conectividad física, integración gasífera regional y el fortalecimiento técnico de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY).
En la ocasión, Nielsen puso de relieve la singularidad del vínculo entre ambas naciones, afirmando que pocos países en América del Sur comparten un entramado social, económico e histórico tan denso y cotidiano. Recordó que los procesos emancipadores de Argentina (1810) y Paraguay (1811) nacieron al calor de una misma gesta soberana y que hoy esa sintonía se traduce en millones de ciudadanos que cruzan la frontera para trabajar, estudiar y generar riqueza.
“La integración no es solamente la que se firma en los salones diplomáticos; es la que se vive y se construye todos los días en las calles y en las fronteras”, reflexionó el diplomático, destacando que ambas naciones albergan recíprocamente a las comunidades extranjeras más dinámicas de la región.
Asimismo, habló de la necesidad de robustecer la infraestructura logística compartida. En ese punto, Nielsen hizo un llamado directo a avanzar en la modernización de los pasos internacionales, la agilización de los controles aduaneros y la unificación de los sistemas migratorios para evitar las recurrentes asfixias burocráticas en el tránsito de bienes.
Igualmente, hizo especial hincapié en el carácter estratégico del Puente Internacional San Roque González de Santa Cruz (que une Encarnación con Posadas) como un termómetro clave del comercio vecinal. Asimismo, situó a la Hidrovía Paraná-Paraguay y al proyecto del Corredor Bioceánico Vial como las dos herramientas de ingeniería logística con mayor potencial para conectar las zonas mediterráneas de producción agroindustrial con los puertos y mercados globales.
En el plano de la soberanía energética, el jefe de la misión argentina, quien recientemente asumió también la representación de la Cancillería de su país ante la EBY, ratificó que la hidroeléctrica sigue siendo el activo compartido más relevante del Cono Sur.
Así también, valoró el ritmo actual de las obras civiles de la maquinización del brazo Aña Cuá y los planes de modernización tecnológica del complejo.
En otro momento, el embajador sacudió las proyecciones energéticas al poner sobre la mesa de debate los estudios de prefactibilidad para la integración del gas natural.
“La conectividad energética constituye una de las grandes oportunidades para el desarrollo compartido. Por ello, seguimos analizando con máxima prioridad los proyectos de integración gasífera regional, entre los que destaca la iniciativa vinculada al Gasoducto Transchaco”, adelantó Nielsen, perfilando la hoja de ruta industrial que dominará las mesas técnicas de ambos gobiernos en el corto plazo.


