El país del norte y la nación sudamericana consolidan una amistad de años en proyectos que traspasan la tradicional cooperación y encaminan acuerdos económicos para beneficios comunes, también por medio del capital privado.
Una delegación de legisladores republicanos y demócratas, en visita al presidente Santiago Peña en Mburuvicha Róga, apuntaron al objetivo de reciprocidad que sale del marco meramente gubernamental.
La idea es avanzar en oportunidades en el área comercial y de inversión basadas en la conectividad aérea, energía, hidrovía, tecnología y fomento de data centers, entre otros.
La comitiva norteamericana estuvo integrada por Mario Díaz-Balart, Chuck Edwards, Jay Obernolte, David Rouzer, Henry Cuellar y Andrew Harris. Ellos conversaron con el Ejecutivo nacional y luego compartieron la cena, en un ambiente más distendido.
También participó del encuentro el encargado de negocios de la Embajada de los Estados Unidos en Paraguay, Robert Alter. Uno de los portavoces de la reunión realizada el sábado pasado fue el jefe de Gabinete Civil de la Presidencia, Javier Giménez.
Lo destacable es el paso adelante de ese vínculo de cooperación tradicional entre los dos países a la posibilidad de una agenda bilateral cada vez más amplia, impulsada por la visión mutua de consolidar al Paraguay como un hub logístico e industrial en la región.


