El presidente de la República, Santiago Peña, participó ayer sábado de la apertura oficial de la primera Cumbre Estudiantil de Economía Nicasio Martínez Díaz, celebrada en la sede de la Universidad Nacional de Asunción (UNA). En la oportunidad, presentó un pormenorizado balance de la gestión económica del país.
Ante un importante auditorio de estudiantes y referentes del área, el jefe de Estado ratificó las proyecciones expansivas para este año y destacó indicadores sociales históricos, asegurando que el país atraviesa una racha de dinamismo que no se registraba en la era democrática.
Peña desglosó el comportamiento del producto interno bruto (PIB) local, recordando que Paraguay arrastra tres años consecutivos de fuerte dinamismo, con tasas de expansión del 5,3%, 4,7% y 6,6%. En ese sentido, el mandatario trajo previsibilidad al mercado al confirmar que, si el escenario base se mantiene constante, la economía paraguaya volverá a crecer por encima del 4%.
“Hilar cuatro años consecutivos de crecimiento económico por encima del producto potencial es algo que el Paraguay no había visto desde la construcción de la misma represa de Itaipú, el proyecto de infraestructura más grande de nuestra historia. Lo más importante es que hoy este crecimiento está diversificado y ya no depende solo de la agricultura, sino del comercio, la industria y los servicios”, enfatizó el titular del Ejecutivo.
Además, el presidente celebró que el derrame macroeconómico empezó a consolidar un impacto real en los sectores más vulnerables de la población, detallando que la pobreza total en Paraguay cayó 9 puntos porcentuales, ubicándose en el 16%, mientras que la pobreza extrema se blindó por debajo de la barrera del 3%.
Asimismo, el mandatario mencionó como un logro de su política laboral el hecho de haber alcanzado, por primera vez en la historia económica del país, un nivel de formalización del empleo del 40%.
Según los registros del Instituto de Previsión Social (IPS), en menos de tres años se crearon 140.000 nuevos puestos de trabajo formales, empujando la tasa de desempleo a su mínimo histórico. “No obstante, lejos estamos de tener una actitud complaciente; todavía tenemos compatriotas esperando una oportunidad”, subrayó.
Previsibilidad y el Presupuesto 2027 en el horizonte
En otro momento, el mandatario adelantó que en pocas semanas se iniciará de forma interna el ciclo de planificación del Presupuesto General de la Nación para el ejercicio fiscal 2027.
El documento, según explicó, mantendrá el blindaje de las políticas fiscales frente a los vaivenes electorales de corto plazo y será remitido formalmente al Congreso Nacional el próximo 1 de septiembre, respetando los plazos constitucionales. Como muestra de previsibilidad macroeconómica de cara al nuevo presupuesto, Peña dio la primicia de que el Tesoro ya se encuentra desembolsando pagos extraordinarios para achicar las deudas heredadas con los sectores proveedores de la construcción y la salud pública.


