El documento, presentado sobre tablas por el diputado Juan Maciel (ANR-Caazapá), busca responder de inmediato a la grave crisis productiva, económica y social que golpea a miles de pequeños productores en el interior del país.
La iniciativa reconoce formalmente que el sector, pilar del sustento alimentario nacional, enfrenta pérdidas críticas en cultivos de renta y autoconsumo debido a fenómenos climáticos adversos.
A esto se suman el encarecimiento de los costos de producción, la falta de mercados seguros y la caída sostenida de los precios agrícolas, factores que amenazan el arraigo rural y la subsistencia de las comunidades.
Pedido de auxilio financiero y logístico
Ante este escenario, la Cámara Baja insta al Poder Ejecutivo a coordinar una respuesta urgente a través de sus carteras clave, como el Ministerio de Agricultura (MAG) y la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), para la provisión de kits de alimentos, semillas, insumos y herramientas.
Igualmente, exhorta al Crédito Agrícola de Habilitación (CAH), al Banco Nacional de Fomento (BNF) y a la banca privada a flexibilizar las deudas de los productores mediante refinanciaciones, reestructuraciones y prórrogas excepcionales.
Finalmente, la declaración fija un mecanismo de control: el MAG dispondrá de un plazo máximo de 90 días para remitir a los diputados un informe detallado sobre el alcance y los resultados de las medidas de contingencia implementadas.


