La legisladora lamentó que, mientras el país atraviesa muchas otras necesidades en salud y educación, el Congreso Nacional concentre su agenda en declarar días conmemorativos.
Amarilla dijo que la proliferación de propuestas de escaso impacto social daña severamente la imagen del Poder Legislativo ante la ciudadanía. “Yo quiero despegarme de estos proyectitos que hacen que la gente piense que venimos a perder tiempo, que estamos aquí ganando sueldo al pedo”, disparó la senadora, haciendo alusión a debates recientes como la declaración del “Día del Vori Vori”, el Día de la Virgen o el Día de la Bailarina Folclórica.
Para la parlamentaria, la acumulación cuantitativa de leyes no determina la calidad de un legislador. “Insto a los diputados y senadores a que se dejen de puntuar o de numerar proyectos de ley creyendo que eso los hace mejores, y terminan inventando proyectos como estos”, reclamó, calificando de “indigno” el nivel del debate en relación con las dietas que perciben los congresistas.
La senadora exigió a sus pares “madurez política” para reordenar las prioridades del Parlamento y enfocarse en los problemas estructurales que asfixian al país. En ese sentido, contrastó la liviandad de la agenda legislativa con la compleja realidad nacional marcada por la vulnerabilidad institucional.
Finalmente, hizo un llamado a que el Congreso asuma un rol más serio y comprometido con los reclamos más urgentes de la ciudadanía.

