Al llegar a la Catedral para la ceremonia oficiada por el cardenal Adalberto Martínez, Cartes fue abordado por la prensa sobre su condición física tras semanas de especulaciones. El exmandatario respondió: “Bien, gracias a Dios”, para luego lanzar una frase que se viralizó de inmediato: “A pesar de que varios de ustedes querían verme muerto, estoy vivo”.
Sin detener su marcha, pero con énfasis, el líder del movimiento Honor Colorado remató asegurando a los periodistas: “Me van a aguantar mucho todavía”, descartando así cualquier alejamiento de la escena política activa.
Presencia en la Costanera
Tras la ceremonia religiosa, Cartes se trasladó hasta la avenida Costanera José Asunción Flores. Allí ocupó un lugar destacado en el palco oficial para presenciar el desfile militar y policial en honor a los 215 años de la Independencia Nacional.
Su presencia junto a la cúpula del Gobierno ratifica su peso político dentro de la estructura oficialista en una jornada de alta visibilidad pública.
Semanas de hermetismo y especulaciones
La reaparición pública de Horacio Cartes ocurre tras un período de relativo hermetismo que alimentó rumores en redes sociales y círculos políticos. Diversas versiones, que ganaron fuerza en las últimas semanas, sugerían un supuesto deterioro en la salud del presidente de la ANR. Este clima había generado inquietud en las bases del oficialismo, atendiendo a que el expresidente es el eje central de la conducción política del movimiento Honor Colorado.
Sus declaraciones no fueron un simple comentario sobre su salud, sino una respuesta política dirigida a neutralizar lo que su entorno califica como una “campaña de desinformación”.
Al afirmar que lo “aguantarán mucho todavía”, Cartes cierra el debate sobre su sucesión inmediata y reafirma que mantiene el control del mando partidario de cara a los desafíos electorales de 2026.

