Ante la preocupación de que la alta demanda de Taiwán, mercado que “absorbe todo”, dispare los costos internos, el vicepresidente fue tajante y aseguró que primero se instalarán las industrias y luego aumentarán la producción. “Estamos hablando de casi el triple de lo que se produce hoy”, explicó ayer lunes en declaraciones a Tribu Diez, programa de La Tribu 650 AM.
Según Alliana, este aumento de escala permitirá satisfacer la demanda externa sin afectar el bolsillo del consumidor local, aprovechando la competitividad de los impuestos bajos y la energía limpia que ofrece el país.
Asimismo, el vicepresidente defendió con firmeza la alianza con los tres socios estratégicos que hoy sostienen las exportaciones de carne: Taiwán, Israel y Estados Unidos.
En un mensaje directo a los detractores, el vicepresidente señaló que estas relaciones son “sin condicionamientos” y traen beneficios tangibles, como la eliminación de cánones para la carne porcina.
“Nosotros estamos firmes; el mejor camino para el Paraguay es fortalecer los vínculos con estos aliados”, afirmó, proyectando incluso su visión a largo plazo.
“El día que acepté la candidatura para el 2028 dije que mantendría esta misma línea. Esto le da previsibilidad a los productores. El Gobierno que venga va a continuar y no va a estar coqueteando por monedas”, sentenció al tiempo de marcar una clara diferencia con gestiones anteriores.
Hacia el hub tecnológico y el desafío energético
En materia de innovación, Alliana confirmó que el acuerdo con Taiwán para instalar centros de inteligencia artificial (IA) posicionará al país en la vanguardia regional. Sin embargo, reconoció que estos proyectos y la criptominería exigen un consumo energético masivo.
Al respecto, adelantó que el presidente Santiago Peña anunciará próximamente “alternativas eléctricas” para suplir esta necesidad sin comprometer el servicio ciudadano, ya que el país está llegando al tope de su consumo hidroeléctrico actual.
Infraestructura y seguridad
En el ámbito regional, Alliana reafirmó la intención de construir el puente Ñeembucú-Argentina, con financiamiento total de la CAF, aunque aclaró que el proyecto depende del “visto bueno” del gobierno argentino. Se estudia una ubicación bimodal (tren y vehículos) hacia la zona de Humaitá para optimizar la logística sin afectar reservas naturales.
Finalmente, el vicepresidente elogió el éxito del operativo en Tacumbú, donde el traslado coordinado de 460 reclusos se realizó sin incidentes, reforzando el mensaje de autoridad y orden que el Ejecutivo busca imprimir en su gestión de seguridad.


